Home > Columnas > En 52 semanas

Amílcar Alvarado Nisthal

Presidente corporación de noticias


A menudo suelo recordar mi paso por las aulas de la Escuela Normal, a mediados de los años setenta. Pero, sobre todo, recuerdo a aquellos profesores, formados en la reforma educativa de Arévalo, quienes forjaron en nosotros una ética de la vida cimentada en algunas ideas, todas ellas, desde luego, como una declaración de principios: persistencia, honestidad y trabajo, entre otras, que fueron para varias generaciones una suerte de luz de la revelación.

Traigo a cuenta esta anécdota porque hace 52 semanas asumí la dirección de Corporación de Noticias, hecho que cambió mi cotidianidad, mi perspectiva de las cosas y acendró mi disposición de servir, sin mayor pretensión, al periodismo del futuro, es decir, al que hacemos hoy.

Desde la primera semana supe que el reto implicaba un esfuerzo superlativo. Y vaya si no. Encontré a las dos empresas noticiosas, Siglo.21 y al día, inmersas en un desorden administrativo y financiero que venía, no precisamente, de uno o dos años.

Como sea, han transcurrido 365 días llenos de desafíos, sobresaltos, amenazas, disgustos, en ocasiones, aunque, sin duda alguna, jornadas en las que he sido testigo, junto con quienes decidieron acompañarnos a pesar de la adversidad evidente, de una mística de trabajo ejemplar. Así, mucho de lo que leemos en los periódicos tiene tras de sí, historias de abnegación, paciencia y rigor.

En Corporación de Noticias, hemos abierto nuestras páginas a todas las corrientes de pensamiento. Por supuesto, el equipo de directores poseemos cierta categoría de valores, y comprendemos que el desacuerdo pertenece, de algún modo, a la cultura de la humanidad, siempre y cuando los valores de cada quien y cada cual, no sean convertidos en una suerte de religión. Lo nuestro es el periodismo y nuestro deber es escribir la narrativa de nuestro tiempo, el tiempo guatemalteco y de la aldea global.

Como era de esperar, han circulado diversas opiniones sobre la situación de los dos diarios. Rumores van y vienen, en profusas ocasiones se han vertido juicios peregrinos y catastrofismo por doquier. La complejidad de la operación de saneamiento financiero y administrativo no ha sido fácil. Es más, en buena medida, el revés de hace un año se convirtió en un acicate para retomar la senda correcta. A pesar de las penurias y las estrecheces, nos trazamos una ruta de cambio.

El progreso en la recomposición de las mesas de redacción fue lento y empedrado de resistencias. Ciertas inercias impedían operar con más eficiencia y calidad. Ahora, 52 semanas después, la modernización periodística está en marcha.

Para finalizar, estas líneas son una rendición de cuentas frente a aquellos que confiaron y me acompañan. También, a los reporteros, fotógrafos, redactores, editores, diseñadores, que a diario hacen periodismo con sus mejores herramientas: la verdad y la sinceridad de las noticias, aunque sean las malas de siempre o las más sosegadas. A su vez, a los lectores que confían en Siglo.21 y al día. A todos, muchas gracias.

Leave a Reply