Home > Columnas > El modelo a seguir

Desde el momento de la creación, Dios coloca al hombre en el centro de su obra, otorgándole la jerarquía más alta respecto de los demás seres vivos. Aun cuando estos últimos poseen la huella divina, únicamente el ser humano fue hecho a su imagen y semejanza. Por ello, está dotado de inteligencia, voluntad y es capaz de entendimiento y de amor. De ahí que comunicar sea un acto de bien, verdad, justicia y belleza.
La plenitud de esta relación se manifiesta en Jesús, quien simboliza no solo el diálogo, sino el verdadero encuentro de Dios con la humanidad y el nivel más alto de esa comunicación. La palabra de Cristo es el modelo perfecto, inclusive para nuestro tiempo caracterizado por el avance tecnológico y el desarrollo de modernos medios de comunicación.
Esto es así porque, además del discurso revelador de Jesús, destaca el poder comunicativo de su persona. Generalmente se expresa en palabras vinculadas a lo real y a la vida cotidiana, lo que produce un efecto de cercanía. Su enseñanza se basa principalmente en parábolas, imágenes o en las vicisitudes diarias. Solo en situaciones excepcionales explica doctrina.
En diversos momentos utiliza la comunicación directa y despliega toda su capacidad para evocar, sugerir y explicar. Narra historias vivas con detalles y palabras que las personas identifican y comprenden. Él se acerca a la gente en las sinagogas, casas, caminos, montes, valles; es decir, busca el contacto directo.
Las palabras de Jesús son significativas porque logran una reacción entre quienes lo escuchaban; por ejemplo, cuando llama a los discípulos, diciéndoles: “Venid, y os haré pescadores de hombres” (Mateo 4: 14-20), y estos, sin dudarlo, abandonaron la actividad a la que se dedicaban para seguirlo. Asimismo, su discurso es congruente con su manera de actuar y su forma de vida. Jesús es auténtico porque habla con la verdad, la cual es condición indispensable para toda comunicación.
Hoy en día debemos valorar el mundo de la comunicación humana como una forma de mediación que permite profundizar en el misterio de la comunicación divina para descubrir en ella el modelo perfecto para alcanzar la comunión con nuestro ser y los demás seres creados.

florosas@hotmail.com


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