Home > Nacional > Surgen dudas sobre una concesión en Puerto Barrios

Surgen dudas sobre una concesión en Puerto Barrios

Al parecer, la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ) no es el único embarcadero que despierta sospechas, en cuanto a la legalidad del contrato firmado para ceder los derechos de su manejo. Documentos a los que tuvo acceso Siglo.21 sugieren que la concesión dada a la actual empresa operadora del muelle de Puerto Barrios, Izabal, adolece de ilegalidades.

Los expresidentes Alfonso Portillo, Otto Pérez y Alejandro Maldonado Aguirre podrían haber incurrido en vicios que condujeron al control, aparentemente ilegal, que ejerce la empresa Chiquita Brands International en ese muelle, desde el año 2015 y que se extendería hasta 2048.

Los delitos por los cuales podrían ser perseguidos legalmente van desde fraude y estafa, hasta incumplimiento de deberes y omisión de denuncia, por haber facilitado la alteración de un contrato de usufructo oneroso otorgado por el gobierno de Vinicio Cerezo a la Compañía Bananera Guatemalteca e Independiente (Cobigua), en 1990, por un período de 25 años.

En la revisión documental realizada por Siglo.21 se logró constatar que las anomalías iniciaron en el año 2000, cuando Portillo concedió una ampliación del usufructo, a partir del vencimiento de la concesión original, por un período de 33 años a favor de Cobigua.

Es decir, la nueva concesión se efectuó 15 años antes de que venciera el usufructo oneroso original, sin que se respetaran las condiciones originales del acuerdo entre el Gobierno y la empresa beneficiaria.

El 29 de noviembre de 2000, la Compañía Desarrolladora Ferroviaria (Ferrovías) extiende a Cobigua el usufructo del muelle de Puerto Barrios por 33 años a partir de 2015, sin consultarlo al Congreso ni al Ejecutivo, disponiendo así de un bien público.

Ese movimiento está descrito en la escritura pública 120, firmada por el notario Pedro Mendoza Montano, quien dejó plasmada una de las maniobras legales menos visibles y escandalosas, en la que participaron el representante legal de la Compañía Desarrolladora Ferroviaria, José Miguel Renato Fernández Ravelo, y Mario Mena, de Cobigua.

Para entonces, no se había completado el período del usufructo oneroso original ni hecho los registros del caso; esa ampliación de Ferrovías tampoco pasó por el Congreso. La escritura 120 es un arrendamiento que Ferrovías celebra con Cobigua sobre una propiedad que no le pertenece, con lo cual se habría cometido un fraude.

Consultado por este caso, el expresidente Alfonso Portillo se limitó a decir: “Según sé, la concesión fue a Bandegua, durante 25 años, y fue en el gobierno del expresidente Cerezo. Quien amplió la concesión fue el expresidente (Óscar) Berger. Me gustaría conocer más información”.

MÁS A LA VISTA

Durante los gobiernos de Pérez Molina y Maldonado Aguirre, las autoridades de Ferrocarriles de Guatemala (Fegua) fueron alertadas sobre el asunto, pero no intentaron recuperar el control del muelle.

Conociendo los detalles contractuales que rigen el usufructo, permitieron que las mejoras, producto del acuerdo original a cargo de Cobigua, no se entregaran oficialmente al Estado, como se pactó desde el inicio.

Durante sus declaraciones en audiencia en tribunales, Pérez se ha limitado a señalar que es necesario revisar “otros 22 contratos en las portuarias”, pero no ha entrado en detalles sobre el muelle de Barrios. Siglo.21 ha intentado obtener la versión del exmandatario Maldonado Aguirre, pero no ha sido posible.

Enrique Godoy, comisionado presidencial para la reforma de puertos y aeropuertos, no entra en detalles al respecto, pero confirma que los contratos relacionados con el muelle de Barrios tienen anomalías similares a los de TCQ, en Puerto Quetzal, Escuintla.

De hecho, ha dejado entrever que si el gobierno actual no interviene y anula las extensiones otorgadas desde el gobierno de Portillo, y revisa los contratos que fueron avalados por los de Pérez Molina y Maldonado Aguirre, el muelle seguirá operando bajo el control de Chiquita hasta el año 2048, cuando vencería el arrendamiento inicialmente otorgado a Cobigua y que esta traspasó, sin permiso alguno, a Chiquita.

En septiembre de 2014, pocos meses antes de que concluyera el contrato original de usufructo, el entonces presidente Pérez Molina inauguró los trabajos de ampliación del servicio ferroviario en Puerto Barrios, cuya empresa estaría vinculada a la exvicepresidenta Roxana Baldetti y en la actualidad opera bajo el nombre de Interport.

Sus brazos operativos  son las compañías Swisstec, S.A., Servicios Bayside, S.A., Caribe Gru, S.A., Arrendadora Continental, S.A., y Terminales Latinoamérica, S.A., dirigidas por el suizo Jurg Widmer Probst, un empresario de larga trayectoria en servicios portuarios, que se habría visto obligado a convertirse en socio de Baldetti,  para asegurar el control e inversiones en Puerto Barrios.

María Eugenia Villagrán, procuradora general de la Nación, dice que por ahora se preparan los procesos legales en el caso TCQ y no quiso profundizar en el del muelle de Puerto Barrios, “porque primero debe resolverse el de Puerto Quetzal”.

Chiquita Brands se defiende

Operamos el muelle con base en contrato vigente.

Consultado acerca de los señalamientos sobre presuntas ilegalidades en el contrato de usufructo oneroso para el manejo del muelle de Puerto Barrios, Manrique Bermúdez, director de logística de América Latina de la empresa multinacional, fue enfático en asegurar que todo lo que han hecho, está dentro del marco de la ley.

El vocero de la empresa multinacional reconoció los puntos de la extensión del contrato de 2015 a 2048, pero de eso a que sea ilegal, lo rechaza rotundamente.

Bermúdez relata que en el año 2000, Cobigua firmó un contrato con Ferrovías (una empresa de la que Ferrocarriles de Guatemala —Fegua— es dueña del 82% de las acciones). Este arreglo legal otorgaba el arrendamiento y la operación de esa terminal portuaria, con vencimiento en el año 2048. “Este contrato, de acuerdo con la legislación local, quedó en firme e inició su vigencia en 2015, tras el vencimiento del contrato Fegua-Cobigua”, dijo Bermúdez.

En su respuesta, hecha llegar por escrito a Siglo.21, se asegura que “Chiquita considera que debe reforzarse la certeza jurídica de la inversión realizada y las nuevas inversiones en beneficio de la operación eficiente del puerto y de sus usuarios, teniendo en cuenta que Guatemala es actualmente el 2º. exportador mundial de banano. Chiquita se encuentra disponible para cooperar con el Estado de Guatemala para definir acciones con ese propósito”.

Según las afirmaciones hechas en la comunicación electrónica, “Chiquita ha cumplido cabal y puntualmente con el esquema de pago de regalías al Estado, conforme las obligaciones que adquirió. Estos ingresos ascienden a varios millones de quetzales desde 1990 en forma directa. Sin embargo, se han generado recursos adicionales al Estado debido al crecimiento de las instalaciones en que Chiquita realizó inversiones, expandiendo las capacidades de exportación y por ende, la generación de impuestos”.

Los principales puntos en duda

El contrato original entre el Gobierno y Cobigua habría sido violado repetidamente, por lo que su situación legal actual debería ser revisada, pues del análisis de los documentos a los que tuvo acceso Siglo.21 resultan señales sobre una serie de maniobras política y contractuales que dejan en manos privadas el muelle de Puerto Barrios.

  1. De acuerdo con el artículo 1301 del Código Civil, lo que ha ocurrido con el usufructo original debería conducir a la anulación absoluta de las posteriores ampliaciones y concesiones.
  2. Según informes del Registro Mercantil, Cobigua se convirtió en Chiquita Banana en diciembre de 2015.
  3. Esta empresa, de capital básicamente brasileño, a través de una acción aparentemente fraudulenta, asumió como parte de los activos adquiridos, el muelle de Puerto Barrios, el cual es un bien público.
  4. La gestión del muelle era un acuerdo del Estado por medio de Fegua a Cobigua y no se podía ceder ni enajenar de ninguna forma.

Infraestructura portuaria

Santo Tomás de Castilla

Muelle tipo marginal
Área de la dársena: 677 m2. / Calado: 11 m.
Calado al rostro del muelle: 9.80 m.
Señalización marítima:
Boyas balizas luces de enfilamiento (11 señales más el faro Villedo)
Importaciones: 2.091,468 TM (+8.0%)
Exportaciones: 5.001,083 TM (+71.7%)
Movimiento de

carga por tipo:

General 6%
Contenedores 41%
Granel líquido 17%
Granel sólido 36%

Puerto Barrios

Muelle tipo espigón
Dársenas (norte – sur) con calado de: 9.50 m.
Ancho de dársenas: 125 m.
Ayudas a la navegación:
Boyas balizas faros torre de control
Área del recinto fiscal: 99,000 m2. (9,9 Has)
Importaciones: 937,960 TM (-0.4%)
Exportaciones: 1.213,503 TM (-7.1%)
Movimiento de carga por tipo:

General 3%
Contenedores 93%
Granel líquido 4%

Puerto Quetzal
Muelle tipo marginal calado: 11 m.
Muelle auxiliar: 3 barcazas de generación de energía.
Calado: 5 – 11 m.
Canal de acceso: 210 m de ancho desde los rompeolas oeste y este.

Dársena de maniobras: 340 m de ancho.
Importaciones: 9.102,707 TM (+15.5%)
Exportaciones:  3,720,677 TM (+12.5%)
Movimiento de carga por tipo:

General 7%
Contenedores 27%
Granel líquido 11%
Granel sólido 55%


Leave a Reply