Home > Columnas > Los anillos de Saturno

Con frecuencia suelo lanzar preguntas de astronomía abiertas al público en mi página de Facebook, de manera que aquellas personas interesadas en el tema contesten o hagan el intento, y luego publico la respuesta correcta. Es una manera divertida de promover la astronomía y usar la herramienta de Facebook para generar aprendizaje.

Resulta que hice una pregunta sobre cuál es la temperatura de los anillos de Saturno, pero al buscar la respuesta casi no hay información de ello. Se habla de que están formados de fragmentos de roca y trozos de hielo que giran alrededor del planeta, pero no hay información de su temperatura.

Me llevó horas investigarlo y solo lo pude deducir gracias a la temperatura de los satélites pastores Pan y Dafne. Eso me lleva a contarle que metidos entre los anillos hay pequeños satélites saturninos que actúan como clavos para mantener los anillos en su lugar. Estos se denominan satélites pastores. Son rocas cubiertas de hielo en su mayoría, y al conocer su temperatura podemos darnos una buena idea de a cuántos grados está el resto de los fragmentos del anillo.

Resultó que están a -193°C (80°K), en otras palabras, sumamente fríos. Para darnos una idea, los lugares más fríos en la Tierra son algunas regiones de la Antártida como la Meseta de Antártica del Este con una temperatura de -93.2°C equivalente a (180°K).  Los anillos están al doble más bajos.

Uno se pregunta ¿Por qué no se congelan pedazos más grandes? ¿Por qué siguen dando vueltas los pedazos de hielo? ¿De dónde salió ese hielo? Para encontrar la respuesta debemos remontarnos a los orígenes. Se cree que los anillos se formaron cuando uno o más antiguos satélites naturales de Saturno chocaron con este planeta poco después de que se formara, hace 4,500 millones de años.

Otra teoría dice que pudo haber sido un cometa que pasó muy cerca de este planeta y se desintegró trasladando su energía a la rotación del disco de fragmentos. Un punto a favor es que explicaría los miles de fragmentos de hielo; sin embargo, un punto en contra es que la masa y densidad de Saturno son muy bajas para poder crear un cataclismo de ese calibre, por lo que se deben hacer más modelos matemáticos para comprobarlo. Además, otro punto en contra sería que los anillos tienen muchísimo material que un solo cometa no alcanzaría a formar.

Los anillos de Saturno han fascinado a los astrónomos desde hace siglos. Galileo no los pudo observar bien en 1610 porque su telescopio era muy pequeño y su óptica mala, pero el holandés Huygens tenía un telescopio mejor, lo cual le permitió visualizar que lo que había alrededor de Saturno era un anillo. Claro, eso fue 45 años después y había mejores instrumentos.

Los anillos de Saturno poseen una dinámica orbital muy compleja, ya que las partículas no solo giran alrededor del planeta sino producen ondas de densidad e interacciones con los satélites de Saturno (especialmente con los satélites pastores). Hay muchas cosas sucediendo allí que todavía necesitamos entender.

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