Deportes

Añeja rivalidad

Alemania e Italia disputarán un duelo de cuartos de final apasionante, repleto de historias del pasado en las que siempre sale beneficiado el conjunto transalpino, que tendrá que hacer frente a uno de los equipos más en forma del torneo que sacó a relucir su clásico rodillo en la anterior ronda frente a Eslovaquia.

Alemania e Italia reeditarán hoy una rivalidad histórica que tradicionalmente ha caído del lado los transalpinos y que tiene sus mayores episodios en cinco partidos de Mundiales y Eurocopas.

Nivelados en cetros

Las dos tienen cuatro títulos mundiales, pero los alemanes cuentan con más Eurocopas (tres por una de los italianos). Sin embargo, Italia le tiene cogida la medida en grandes competiciones. De los 33 enfrentamientos entre ambos, solo en ocho ocasiones vencieron los germanos -por 15 de Italia- y siempre en partidos amistosos; el último el pasado 29 de marzo (4-1).

Los hombres de Joachim Löw llegan confiados a la cita después de superar los octavos de final con mucha solvencia y comodidad. Si hasta ese encuentro al entrenador germano le achacaban falta de gol, cuando finalizaron los 90 minutos con 3-0 a favor de Alemania el debate se acabó.

Hasta el choque ante Eslovaquia, el cuadro de Löw demostró tener una solidez defensiva envidiable. Ante equipos de menor entidad como Ucrania, Polonia e Irlanda del Norte, no recibió ni un solo tanto. Eslovaquia tampoco fue capaz de conseguir perforar la portería de Manuel Neuer, que, después de cuatro partidos, tendrá que afrontar su primer gran reto.

Italia será la primera gran selección con la que Alemania se verá las caras. Eso, no es una buena noticia para Joachim Löw. Históricamente, los enfrentamientos entre ambos en una fase final, acabaron en desastre para los alemanes. De ocho partidos, nunca ganaron. Y, de los ocho, cuatro quedaron para el recuerdo.

Desde México

El primero, las semifinales del Mundial de México 1970, con un 4-3 final favorable a Italia tras un duelo agónico; el segundo, la final del Mundial de España 1982 que ganó el cuadro transalpino 3-1; el tercero, las semifinales del Mundial de Alemania 2006, con victoria de nuevo para Italia (0-2); y el cuarto, en la anterior Eurocopa, en semifinales, 1-2 otra vez para la “azzurra”.

Al equipo alemán no le preocupan todos esos datos. Su juego es de los más precisos de la Eurocopa y esperan seguir adelante pese al escollo italiano. Löw podrá formar su equipo de lujo y probablemente alinee de nuevo a Julian Drexler y siente a Mario Götze. El primero está en plena forma y no quiere desaprovechar su buen estado.

Además, Thomas Müller, que aún no ha marcado en el campeonato (ni en una Eurocopa), seguirá en el once con la intención de acabar con su mala racha e impulsar a su selección hacia las semifinales.

Lo tendrá difícil. Enfrente, Italia, gobernada con firmeza por el técnico Antonio Conte, tiene una de las defensas más complicadas y duras de todo el torneo. Chiellini, Bonucci y Barzagli forman un trío complementado perfectamente por Gianluigi Buffon, que ante España demostró estar en perfectas condiciones pese a su edad (38 años).

Pero Italia, como reconoció Löw estos días, no solo es defensa. Ante España en octavos demostró que tiene muchos jugadores capaces de controlar la pelota y dar electricidad a cualquier partido y ante cualquier rival. Al contrario que Alemania, Italia ya sabe qué es jugar ante selecciones de postín. Y las dos cayeron. Bélgica y España, no pudieron con los italianos.

Conte tendrá que sustituir a tres jugadores. El primero, Daniele De Rossi, que sufre una leve rotura fibrilar. El segundo, quien sería su posible sustituto, Thiago Motta, que está sancionado. Y el tercero, Antonio Candreva, que ya se perdió el choque frente a España por lesión.

Para solucionar el problema que tiene en el centro del campo podría retrasar a Marco Parolo y colocarle por delante de la defensa. Su hueco, lo cubriría el medio de la Juventus, Stefano Sturaro.