Home > Nacional > La entrevista: Ronaldo Robles

La entrevista: Ronaldo Robles

“No hay rompimiento en la UNE; lo que hay son divergencias”

Siglo.21 conversó con el exsecretario de Comunicación de la Presidencia sobre una supuesta crisis en el partido UNE.

Esta semana que recién concluye, Ronaldo Robles, miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y ex secretario de Comunicación Social de la Presidencia en el gobierno uneísta de Álvaro Colom, hizo públicas las profundas diferencias de criterio que hay a lo interno de su partido, pero también la casi nula disponibilidad de la alta dirigencia para limar asperezas y democratizar la entidad. Siglo.21 conversó con Robles sobre el tema, para conocer más a fondo lo que pasa en este grupo político que ha sobrevivido a tres elecciones, sin perder fuerza real entre el electorado.

¿Qué es lo que está pasando en la UNE? ¿Hay un rompimiento entre sus filas?

No. No hay rompimiento; lo que hay son divergencias.

Pero deben ser diferencias de criterio muy profundas, como para que tengan que haberse hecho públicas.

Existen diferencias en cuanto a cuál será la conducción del partido de cara al próximo proceso electoral, pues la actual no es precisamente la más adecuada ni la más democrática.

¿Es acaso una organización muy centralizada y caciquista, como la de casi todos los partidos políticos del país, sin importar si son de derecha o de izquierda?

Sí. Lamentablemente hablamos de una organización muy vertical. Monárquica, a veces.

 ¿Y a qué aspiran con este movimiento de denuncia?

A tener un partido más democrático. El poder no debe centralizarse, debe compartirse para que en realidad beneficie a todos los guatemaltecos y no solo a un grupo. Este es un concepto que debe aplicarse no solo a lo interno de los partidos políticos, sino también al momento de gobernar. Y para lograr cambios es que iniciamos este movimiento de resistencia, que espero sea transitorio y dé resultados positivos al interior de la UNE.

¿Qué es lo que está proponiendo este grupo de resistencia?

Que se discuta a conciencia y profundidad lo que se ha hecho en el partido y lo que se va a hacer de cara al futuro inmediato, de mediano y largo plazo. Creemos que es el momento para que la UNE defina su futuro. Que defina si quiere ser historia o pasar a la historia. Ser el partido que se logró adecuar a los nuevos tiempos, actuar con coherencia, renovar sus liderazgos y plantear un modelo de desarrollo económico y social diferente, justo y solidario.

Debemos analizar autocríticamente nuestro pasado y definir nuestro futuro, con una estrategia clara, encaminada a retomar el poder, que es para lo que existen los partidos.

 

RONALDO-ROBLES24

¿Y las discusiones de este tipo no son comunes dentro de un partido político?

Debiera ser, pero no es así. Y no entendemos el por qué de la resistencia, cuando en realidad el diagnóstico del desempeño del partido es positivo.

¿Por qué cambiar algo que ha venido en línea positiva?

Porque somos humanos y cometemos errores. Todos lo hacemos. Y son precisamente esos errores los que debemos enmendar.

¿Qué cosas demostrarían que la UNE ha hecho un trabajo positivo?

Hemos tenido, por ejemplo, el mejor desempeño electoral de todos los partidos políticos. Nos hemos logrado reinventar, aun ante las adversidades, y hemos sacado ventaja de ello.

¿Como qué?

Por ejemplo, tras el rechazo de la inscripción de Sandra (Torres) como presidenciable del partido, en 2011, terminamos siendo la segunda fuerza política del Congreso de la República. Y en el siguiente proceso electoral, el de 2015, peleamos el balotaje y quedamos en segundo lugar. Eso no lo ha hecho ningún partido en la historia del país, haber gobernado y permanecer fortalecido en dos campañas consecutivas.

¿Entonces qué afecta a la UNE ahora?

El caciquismo interno.

Pero ese es un problema de todos los partidos políticos en Guatemala. No es un fenómeno exclusivo de la UNE.

Por supuesto, pero eso no significa que nosotros no discutamos la manera de evitarlo y buscar procedimientos más democráticos y participativos para nuestra organización. Solo con claridad ideológica y programática podremos construir una mejor Guatemala. Personalmente he puesto mi nombre y mi cara para defender a la UNE, lo que me ha traído facturas grandes. Pero ya no estoy dispuesto a perder más tiempo en un proyecto poco democrático y, peor aún, poco definido o poco coherente, por lo que invito a los miembros del partido a que tengamos una actitud abierta y dispuesta a escuchar a quienes piensan diferente.

¿Qué es lo que promueve ese caciquismo malsano?

El mismo sistema político imperante y avalado por la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Pero la parte del financiamiento es el punto original de ese caciquismo. Como dice el refrán, quien paga los mariachis pide las canciones.

¿Cuándo comienzan a ser más notorias las diferencias a lo interno del partido?

En abril pasado, el Consejo Político emite un pronunciamiento en el que se pide al Comité Ejecutivo entrar en un debate. En ese momento, la secretaria general, Sandra Torres, dice que hay que hacerlo, pero que se dejará para una futura oportunidad. Los meses han pasado y la discusión sigue pendiente. El 6 de junio volvemos a pedir una fecha para iniciar el debate, pero nuevamente se nos dice que hay que esperar. Eso nos molesta, porque el Consejo Político sí se ha reunido para hablar sobre los problemas del partido y la búsqueda de soluciones, mientras que el Comité Ejecutivo tiene más de siete meses sin reunirse, como si el partido no les interesara.

Ni siquiera se ha evaluado el proceso electoral pasado. Cualquier organización que se diga formal tiene que hacerlo, pues solo a través de esas autocríticas pueden establecerse estrategias concretas de cara al futuro. Tenemos que prepararnos ya para el siguiente proceso electoral y lo único que se ha hecho es perder tiempo.

¿Entonces, Sandra Torres es la responsable de estas diferencias internas?

Cargar toda la culpa en Sandra sería injusto. Todos, de una forma u otra, hemos contribuido a que reine ese verticalismo malsano para la institución.  En fin, hay muchas cosas de que hablar y que analizar, pues errores los cometemos todos. Así que el problema no es tener problemas; el problema es no asumirlos y, peor aún, negarse a analizarlos y a aprender de ellos para el futuro. Y es que hay temores de algunos.

¿Qué tipo de temor?

Temor a perder el poder que ostentan y que les garantiza tener control y tomar decisiones. Creo que piensan en el partido como una empresa y están equivocados. Un partido no es una empresa. Es una institución de derecho público que debe funcionar con el objetivo de alcanzar el poder político, pero con la participación de todos y velando por la búsqueda inobjetable del bien común.

¿Y las reformas recientes a la Ley Electoral y de Partidos Políticos no contribuirán en algo para cambiar ese panorama, no solo dentro de la UNE, sino de todos los partidos políticos?

Por supuesto. Los cambios en el tema del financiamiento y sobre todo en el financiamiento de las campañas aportarán algo positivo. Los partidos podrán jugar dentro de un espacio más democrático, sin importar si son pequeños o grandes. Serán entonces los proyectos más creativos, asertivos, propositivos y conectados con el tan joven y diferente electorado, los que ganen la elección.

¿Son suficientes esos cambios?

No. Aún falta mucho por hacer, pero se ha abierto el camino. Creo que falta otra generación de reformas a la Ley Electoral que acentúen su dirección en la democratización interna de los partidos.


4

 

Leave a Reply