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Acuerdo de París sobre el cambio climático

Después del fracaso de la Cumbre de Copenhague en 2009, todos los países acordaron en Durban (2011) trabajar por un nuevo proceso que generara un acuerdo global de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Después de un largo periodo de negociaciones de cuatro años, en noviembre de 2015 se celebró la 21ª Conferencia de las Partes (COP21), donde 195 países reunidos, aprobaron el acuerdo de París sobre cambio climático. El 5 de octubre del presente año, 11 Partes (10 Estados y la Unión Europea) depositaron sus instrumentos de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión al Acuerdo de París en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. Así, se sobrepasó el umbral del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero necesario para la entrada en vigor del acuerdo, que tendrá lugar el 4 de noviembre de 2016.

El acuerdo establece las reglas del juego sobre cómo los países avanzarán al respecto. Para entender realmente la importancia de este acuerdo debemos avaluar sus ambiciosos objetivos. El acuerdo es vinculante lo que obliga a los Estados a monitorear sus emisiones de gases de efecto invernadero  y mejorar sus contribuciones de reducción cada cinco años. El objetivo  es lograr que la temperatura media global tenga un aumento muy por debajo de los 2 grados Celsius respecto de los niveles preindustriales y esforzarse para que no suba más de 1,5 grados Celsius. Los esfuerzos de reducción de emisiones presentadas hasta hoy, llevan el planeta a un calentamiento entre 2,7 y 3,5 grados Celsius.

La diferenciación era uno de los temas clave para llegar a un acuerdo. Con el Protocolo de Kyoto (1997), el único acuerdo de reducción de emisiones de las Naciones Unidas, los países que deben reducir emisiones, eran básicamente los países desarrollados de la época, según se listan en su anexo. En el lenguaje de Naciones Unidas la diferenciación se entiende como “responsabilidades comunes pero diferenciadas”,  lo cual indica que todos los países deben contribuir en la lucha contra el cambio climático, pero algunos con mayor ambición que otros. El acuerdo de París establece que los países desarrollados, quienes son los que más han contribuido a crear el cambio climático son los que deben ser más ambiciosos en reducción de emisiones y en proveer financiación. Lo que indica que los mayores esfuerzos deberán hacerlos dichos países. Estados Unidos y China, suman casi el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.

Aunque en dicho acuerdo se ha dejado el espacio para  países con vulnerabilidades particulares, no se menciona explícitamente a Centroamérica como una región altamente vulnerable. Pues el mecanismo por pérdidas y daños fue excluido de dicho acuerdo. Dicho mecanismo obligaba a los países responsables de la contaminación a compensar a las regiones que inevitablemente van a sufrir los efectos del cambio climático, y entre las cuales se encuentra Centroamérica. En su lugar, el apoyo financiero se destinará a minimizar y evitar el daño, como los sistemas de alerta temprana y preparación para emergencias.

Por: Jonathan Ardón F.

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