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La imagen del Congreso de la República, no solo durante este año, no ha sido la mejor, la población percibe que quienes allí legislan no cumplen con su trabajo, no promueven leyes que realmente le sirvan a la ciudadanía en general. Ha trascendido que el Congreso es un ente político que ha servido para negociar las obras que representan miles de quetzales y que quienes allí están solo velan por sus intereses y no los del pueblo.

Este año, la labor de los diputados se resume en 50 decretos, con un balance de 44 sesiones plenarias, de estas 29 ordinarias y 16 sesiones extraordinarias. Los registros de la Dirección Legislativa indican que durante las sesiones ordinarias, efectuadas del 14 de enero al 15 de mayo pasados, se aprobaron 41 decretos. El segundo periodo es considerado como no productivo, porque se lograron aprobar solamente nueve, esto en el periodo del 1 de agosto al 30 de noviembre.

Desde ayer, los diputados están de vacaciones, llegaron a la última sesión el pasado miércoles, pero no sirvió de mucho porque no aprobaron la extensión de ampliar el período del uso del DPI. Entre los decretos aprobados están las facultades de las municipalidades del país, a utilizar la totalidad del 25% de la cuota correspondiente a los meses de noviembre y diciembre del presente ejercicio fiscal, asignado en la Ley de Creación del Fondo para el Desarrollo Económico y Social de los Municipios (Fodes).

Además, la Ley de Prevención y Control de la infección provocada por el virus de inmunodeficiencia humana, reformarse la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, entre otras. A criterio de varios analistas, el Congreso quedó a deber, empezando por lo poco productivo que fue este año, aunque se rescata la depuración que se intentó realizar con tantas personas que allí laboran y que ganan sueldos onerosos.

La población esperaba la aprobación de las reformas al Sector Justicia, pero ni la presencia del comisionado Iván Velásquez y de la fiscal Thelma Aldana sirvió para que se aprobaran. Esta quedó inconclusa, para abordarla de nuevo el próximo año. Los diputados en esa sesión dejaron intocable lo que se refiere al antejuicio para los funcionarios. A todo esto, la población no tardará en manifestarse si los diputados del Congreso no legislan a favor de los intereses de las mayorías.

 

 

 

 

 

 

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