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Los vendedores de ilusiones de las redes sociales

Los vendedores de las redes sociales

Alerta  También los hay elegantes, con buen discurso y dones persuasivos

Los vendedores de las redes socialesLos hay muy descarados que ofrecen el paraíso 2.0 en cinco pasos sencillos a cambio de un jugoso cheque. Otros, tal vez más discretos, prometen toneladas de seguidores, fanes y tráfico en un santiamén con fórmulas sacadas de un sombrero de mago. También los hay elegantes, con buen discurso y dones persuasivos que estimulan el ego de sus potenciales clientes, pero se desinflan a la menor investigación de sus propios sitios digitales. Y también están los advenedizos, aquellos que piensan que creando una página de fanes en Facebook, o un perfil de Twitter, se ganan el derecho al ser llamados gurús en redes sociales.

CHAMANES DE LAS REDES SOCIALES

Muchas personas no han perdido plata, pero sí se han llevado tremenda  decepción con varios chamanes que han dictado conferencias sobre redes móviles y sociales. “Los presentan como expertos en redes sociales, y al hacer una simple investigación previa sobre el nombre del experto y la web direcciona un silencio digital: sin website ni blog, la página de Facebook no permite suscripciones, cuentas Twitter sin mantenimiento y perfiles en LinkedIn con recomendaciones poco fiables”, indican los expertos.

Los que venden ilusiones generalmente se aprenden una parte de un libro, pero nunca lo han aplicado. Juan Carlos Mejía, consultor en marketing y social media, con más de 196 mil seguidores en Twitter, apunta que lo que distingue a un experto serio y responsable de uno fraudulento son sus éxitos comprobados. Este es el mismo criterio de Israel García, un especialista en medios digitales que prefiere definirse como consejero, speaker y educador. “El hacer es el nuevo decir. Muchos dicen qué hacer y pocos cómo hacerlo. Los proyectos realizados son el nuevo currículo”, acotó.

RECOMIENDAN LOS EXPERTOS

Pedro Rojas, director académico del Instituto de Innovación Digital de las Profesiones (Inesdi) y consultor en The Plan Company ni siquiera confía en quienes se autodenominan expertos y las empresas o particulares deben desconfiar altamente de aquellos que intentan vender tácticas en lugar de metas, objetivos y estrategias o se promueven con el lema: gestionamos tus redes sociales.

Su primera recomendación es examinar al candidato: su perfil en Twitter y su página en Facebook, así como la cantidad y calidad de sus seguidores y fanes. Buscarlo en Google para ver las empresas que lo han contratado y el tipo de trabajo que ha desempeñado, aparte de su propia formación académica o técnica y publicaciones, si las tuviese.

CHAMANES 2.0

Por lo general, los chamanes 2.0 “se ponen metas muy ambiciosas sin una estrategia clara de generación de tráfico”, alerta Mejía Llano, también consultor sénior de la Agencia Digital Arkix. Establece una sutil diferencia entre vendedores de ilusiones y los supuestos expertos dominados por su ego. Los primeros son más inteligentes, no utilizan frases efectistas sino a otras personas que hablan bien de ellos y recurren a trucos de manipulación emocional. “Los que usan las frases solo hablan del yo: lo que yo hago, mi estrategia, mis clientes. Te venden la moto a través de su ego. Es fácil reconocerlos”, explica.

“El consultor debe conocer la empresa, su organigrama, sus roles, sus funciones, su tamaño, su presupuesto disponible para social media, objetivos y metas que se plantea por plazos. Los profesionales se diferencian de los vendedores de humo porque logran integrar la estrategia de redes sociales con el plan de marketing o comunicacional de la compañía”, termina diciendo.

En fin, si alguien ofrece la pócima mágica para tener en Twitter más seguidores que Lady Gaga (que tiene más de 30 millones), probablemente esa persona sea un buen candidato, pero más bien para recibir la etiqueta de fabricante de ilusiones.

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