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Guatemaltecos de la diáspora

Editorial

El presente editorial fue publicado por este medio con fecha 18 de abril del año pasado.  Hoy lo publicamos nuevamente para recordar el esfuerzo de todos y cada uno de los guatemaltecos que atraviesan la odisea de viajar al coloso del norte, con un agravante más al suplicio que viven en la travesía, siendo este lo ocurrido a Claudia Patricia Gómez González, quien fuera asesinada por un guardia fronterizo.

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El término diáspora, se originó para designar al pueblo judío que emigró de Israel y se asentó a lo largo y ancho del planeta; sin embargo, hoy día, se utiliza para designar a un conjunto de comunidades de un mismo origen o una igual condición, establecidas en distintos países. Las causas de la emigración, son variopintas y tienen su principal origen en razones económicas y por situación de pobreza y extrema pobreza.

En el país del Realismo Mágico, desde los años 80 se ha ido incrementando de manera exponencial la migración de guatemaltecos hacia los Estados Unidos de Norteamérica, en la búsqueda del sueño americano, pasando en los inicios de la odisea por una gran aventura que muy bien relata Ricardo Arjona en su canción Mojado.

Actualmente, el viaje hacia el coloso del norte, es pasar por un verdadero suplicio para los migrantes de escasos recursos económicos, pues son objeto, en primera instancia, de estafas por parte de los coyotes y a su paso por México, sufren de persecución y vejámenes por parte de las maras, grupos de extorsionistas y narcotraficantes así como para el caso de las mujeres de maltrato y explotación sexual.

En la coyuntura actual, desde hace poco más de ocho años los guatemaltecos que logran alcanzar suelo estadounidense, se ven obligados a vender su fuerza laboral por salarios que están por debajo del mínimo establecido en ese país y realizan trabajos que ningún norteamericano ejecuta por diferentes razones. No obstante, ser una fuente de generación de riqueza para la sociedad norteamericana son objeto de detenciones, discriminación y otros males, para después ser deportados con lo que tienen puesto al momento de ser capturados por la oficina o la Policía de Migración.

Según la Dirección General de Migración de Guatemala para el presente año, durante el primer trimestre, fueron deportados de EE. UU. un total de 8,346 guatemaltecos, cifra superior en comparación al mismo período del año pasado, en el cual fueron deportados 7,278; el dilema por el que atraviesan los guatemaltecos deportados es, ¿cómo sufragarán las deudas que adquirieron para poder costear el viaje? y ¿cómo se reinsertarán en una sociedad que carece de fuentes de trabajo?

El problema que atraviesa la comunidad de retornados no se queda en su reinserción, pues las causas que dieron origen a que tomaran la decisión de migrar, siguen vigentes y más agudizadas, pobreza y pobreza extrema, violencia, extorsiones, y otros males que aquejan a nuestra sociedad en donde la realidad rebasa a la imaginación, en lo referente a los males sociales y las desigualdades que vive el común de los habitantes de este bello país.

Sumado a la problemática de pobreza existente en Guatemala se tiene una fauna política que se ha convertido en el principal depredador existente, sin escrúpulos ni conciencia, cuyo único objetivo hasta el momento demostrado es el enriquecimiento a costillas del pueblo que los alimenta con sus impuestos y la búsqueda de la impunidad. Siglo.21 hace un llamado a todos aquellos guatemaltecos comprometidos con el desarrollo y la búsqueda del bien común para permanecer alerta y prestos y dispuestos a denunciar cualquier anomalía o injusticia que sea cometida en contra de nuestra patria y su población en cualquier rincón del país. Y a luchar por alcanzar una Nación Justa, Libre y Solidaria.

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