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Un fracaso social, El Aborto

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#DescubrirLasRaíces

Recientemente (abril18), con ocasión del debate parlamentario del aborto en Argentina, Mariana Kappelmayer, psicóloga que se dedica al acompañamiento post aborto, denunció algunos de los traumas que viven mujeres y hombres después de elegir acabar con la vida de un hijo, que eso es el aborto provocado.

Comenta que cuando comenzó con  esta tarea no podía imaginar cuanto le significaría: acompañar el dolor de alguien que decidió abortar, que es contemplar la fragilidad del ser humano, señaló Kappelmayer en el diario El Clarín.

En su trabajo de acompañamiento post aborto que realiza en su Proyecto Esperanza, ha sido testigo de historias repletas de dolor, soledad y silencio. Es comprobar el fracaso de una sociedad que no logra contener realidades tremendamente difíciles.

Investigaciones a nivel mundial corroboran que el aborto provoca severas y estables perturbaciones en el desarrollo personal y afectivo, y advirtió de la gran desinformación sobre los efectos en estas “segundas víctimas”, porque el aborto no tiene una sola víctima sino dos o más, considerando que los padres también resultan heridos.

Kappelmayer aseguró que en lo más íntimo, ninguna mujer quiere abortar, sin embargo ante presiones ignoran esa voz interior y terminan con la vida de su hijo, lastimándose a si mismas.

El aborto es siempre una experiencia traumática pues la muerte intencional de un hijo rompe lo más elemental del funcionamiento humano y se manifiesta con un conjunto de síntomas físicos, psicológicos y espirituales; un cuadro de stress postraumático muy específico, y que se trasladan a los demás lastimando las relaciones con otros hijos y con el entorno. Y en el marco social están colaborando en debilitar la función de la familia, y adormeciendo lo más propio del ser humano.

En esta línea fueron las manifestaciones promovidas hace un tiempo en EEUU por Alliance Defending Freedom, organización defensora de la vida en Estados Unidos, masivas manifestaciones contra una  multinacional del aborto acusada de traficar con órganos de bebés abortados en sus instalaciones.

El tema es simple de entender: “No hay razón alguna para atribuirle menor valor al que está por nacer, debido a que todos lo que estamos acá lo fuimos. Somos seres humanos desde la concepción”, afirmó el presidente de la Comisión Internacional de Bioética

Estamos ante algo que, independientemente de “lo moral”, tiene una clara base científica:

*La ciencia ha demostrado que “la vida humana comienza en el momento de la fusión del espermatozoide con el óvulo” (Profesor Alfred Kastler, Premio Nobel de Física).
* “El hombre entero se encuentra ya en el óvulo desde el momento en que éste es fecundado: todo el hombre con todas sus potencialidades” (Dr. Jean Rostand, Catedrático de Biología francés).
* “Aceptar el hecho de que, tras la fertilización, un nuevo ser humano ha comenzado a existir no es una cuestión de opinión, es una evidencia experimental”. (Jérome Lejeune. Premio Nobel. Catedrático de Genética de la Universidad de la Sorbona).

La interrupción voluntaria del embarazo es un crimen, y puede contribuir, además, a un deterioro de la sociedad.

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