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El origen de la palabra corbata

#Editado para la Historia

No siempre los países han sido ricos o pobres. Tenemos el ejemplo de Suiza, que es uno de los más ricos del mundo en nuestros días y en el pasado tenían que vivir de una pequeña agricultura y de “vender” los servicios de sus jóvenes como mercenarios al mejor postor.

De ahí el origen de la famosa “Guardia Suiza” del Vaticano que desde el siglo XVI protege al Santo Pontífice. En otras cortes europeas también se usaban Guardias Suizas, siendo una de las más recordadas la Guardia Suiza que fuera masacrada por el pueblo de París el 10 de agosto de 1792 por proteger a Luis XVI y María Antonieta, a la sazón prisioneros en el Palacio de Tullerías.

Pero Suiza no era el único país que “exportaba” soldados. También tenemos el caso de Croacia.

Croacia es un hermoso país a orillas del Mar Adriático y que formara parte de la extinta Yugoslavia. Antes de eso fue parte del Imperio Austro-Húngaro cuando, ante el avance de los otomanos, pidieron al Emperador Fernando I (hermano de Carlos I de España y V de Alemania) unirse al imperio a cambio de protección. También se le conocía en el pasado como Dalmacia y fue la patria del Papa Juan IV, el dálmata. Su capital es Zagreb y en ese país se encuentra la ciudad de Dubrovnik, en su época gran rival de Venecia, donde nació en 1317 la más antigua farmacia de Europa en un convento de franciscanos.

Famosa fue la Guardia Croata de Luis XIII, esposo de Ana de Austria, padre de Luis XIV e hijo de Enrique IV (del que decían tenía mal aliento y pie de atleta).

Los soldados croatas llevaban anudado a su cuello una especie de bufanda que, según la calidad del tejido y el color, denotaban su grado militar. En idioma croata, el gentilicio “croata” se pronuncia “jrvat” por lo que el accesorio al cuello de los soldados fue deformado en francés como “cravat” y de ahí pasó al español como “corbata”.

La moda hizo furor. En particular bajo el reino de Luis XIV, haciéndose principalmente de seda y adornada de cintas y encajes. Toda Europa seguía la moda de Versalles, por lo que se internacionalizó su uso. Incluso Luis XIV tenía su “corbatero real”, cuya misión era escoger y arreglar la corbata del Rey Sol, así como ocuparse de sus botones y de sus diamantes.

No debemos creer que fueron los croatas los inventores de este llamativo accesorio masculino, utilizado hoy en día para dar un poco de color y alegría a trajes que suelen ser sobrios y de colores tristes.

Los famosos soldados de terracota del Emperador Chin encontrados a mediados de 1970 también llevan una especie de corbata que se supone era de seda. Los romanos utilizaban el “focale”. Su uso era casi de rigor entre los legionarios y era otro tipo de bufanda anudada al cuello para protegerse de las intemperies durante las frías campañas del norte de Europa, en los confines del Imperio.

En el transcurso de los siglos una prenda similar también ha sido utilizada por diversas órdenes religiosas.

Así que la próxima vez que nos anudemos al cuello una corbata recordemos que el origen de la palabra la encontramos en las hermosas playas del Adriático.

Soldado Croata

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