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Las cosas rara vez son lo que aparentan ser

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La caravana de migrantes hondureños que atraviesa el territorio nacional ha marcado a muchos guatemaltecos y ha pasado a formar parte del debate público. En lo personal considero que la migración es sana y creo firmemente en la libre circulación de ciudadanos, sin embargo, también respeto la soberanía de cada país y su derecho a decidir sus políticas migratorias, en las cuales no debemos inmiscuirnos. Si pedimos que no se involucren en la política de estado de Guatemala, es justo responder con reciprocidad.

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Dicho lo anterior, también vale la pena recordarle al lector que los únicos responsables de la crisis migratoria somos nosotros mismos. Nuestros países han fallado en generar las condiciones de vida mínimas para que los ciudadanos de nuestros países puedan prosperar y florecer. Hay inseguridad, la economía está cada vez peor y el desempleo incrementa, es lógico que estas personas quieran ir en busca de mejores oportunidades.

 

El gobierno de los Estados Unidos por medio de un comunicado que emitió la embajada a través del embajador Luis E. Arreaga ha sido enfático al indicar que quienes lleguen a la frontera serán detenidos y deportados. El presidente Trump por su parte ha dicho que de ser necesario enviará un contingente del ejército a la frontera con México e inclusive amenazó con cerrar la frontera.

 

Observar esta caravana de migrantes es verdaderamente preocupante, sobre todo porque hay un gran número de niños, mujeres e inclusive ancianos que la conforman. Sinceramente no sé cuál es su fin, porque es evidente, a menos que suceda un milagro, que no los van a dejar ingresar a los Estados Unidos.  ¿Quién les ha hecho pensar lo contrario? Si la idea es enviar un mensaje al resto del mundo sobre la falta de oportunidades en la región y lo que estas personas están dispuestas a hacer para tener una mejor calidad de vida, ¡lo lograron! Aún así, me parecen que están siendo manipulados por intereses políticos y los están exponiendo cual carne de cañón.

 

Ustedes me preguntarán, ¿quién los está manipulando? No se la respuesta, solamente puedo sacar conjeturas. Definitivamente hay grupos que desean desestabilizar la región y generarles problemas a nuestros países con la administración Trump, quien también ha dicho que sancionará a los países, retirándoles la ayuda económica, si no ayudan a frenar la migración hacia los Estados Unidos.

Esto también desestabiliza y crea una crisis interna dentro de este país del norte. Así como hay quienes están a favor de la migración y en contra de las políticas migratorias del actual gobierno estadounidense, hay quienes apoyan de forma incondicional al presidente Trump y su política migratoria, Estados Unidos está tan polarizado como Guatemala.

 

Recordemos también que el próximo 6 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones de medio período en EE. UU., y la migración es un tema utilizado tanto por Republicanos como por Demócratas para captar votos. Esto, sí Trump lo sabe capitalizar, le puede beneficiar mucho, ya que la mayoría de su electorado está en contra de la migración.  Una de las pocas promesas de campaña que el presidente Trump aún no ha cumplido es la construcción del “muro” en la frontera con México. Esta crisis migratoria bien puede ser su carta ganadora que logre una victoria en las elecciones de medio período y una posible reelección más adelante.

 

La encuesta del Washington Post-ABC publicada el pasado 13 de octubre, refleja un incremento del 18 % en la intención de asistir a las urnas de los votantes Demócratas comparado con las elecciones de medio período del 2014, y tan solo un 4 % en el votante Republicano, o sea 81 % y 79 % respectivamente. Lo que indica una motivación más grande de los demócratas para asistir a las urnas en estas elecciones. La caravana de migrantes hondureños bien puede ser el detonante que motive una mayor participación de votantes Republicanos e inclusive independientes, a favor de los Republicanos.

 

Lo que sí está claro, es que las cosas rara vez son lo que aparentan ser y definitivamente existe una manipulación y hay intereses políticos detrás de esta caravana de migrantes hondureños. Ojalá nos enfoquemos en mejorar las condiciones de vida en nuestros países para que nuestros conciudadanos no tengan que recurrir a la migración como su única alternativa para tener una mejor calidad de vida y brindarles un mejor futuro a sus hijos.

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