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Invertir en Guatemala

#PensamientoCrítico

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En los últimos años el país se ha visto subsumido en un clima de inestabilidad que ha hecho que se desacelere la inversión. El movimiento de capital, a medida que pasa el tiempo, ha disminuido el lanzamiento de proyectos de mediana y gran envergadura. Una cierta clase de limbo, con la esperanza que con el venir del nuevo año el contexto cambie y con ello se reactive la economía. Expongo un panorama generalizado, pues es claro que no todos se han visto impactados por este fenómeno, algunos han barajado para mantenerse o crecer durante este tiempo, que no son la regla.

Para recobrar la confianza es necesario que desde el sector público como privado se unan esfuerzos para invertir en una Guatemala próspera. Una visión de un mañana con altos estándares de país, que no pasan solo por generar el flujo de dinero, sino con una planificación de fortalecimiento de instituciones y actuación con responsabilidad frente al bien común.

Las necesidades del país no son un misterio para nadie, desde hace décadas se han identificado los problemas estructurales que tiene al mismo en el interminable camino al desarrollo, que no llega a florecer. Pensar en un futuro prometedor pasa por invertir en la garantía de servicios básicos como educación, salud, alimentación y servicios sanitarios, entre otros; la inversión en seguridad y creación de un marco normativo que responda a las necesidades de certeza, a lo cual se le suma el fortalecimiento del sector justicia. La transparencia y el acceso a la información, también se han convertido en pilares fundamentales para este tablero de juego. Y por supuesto, las condiciones de infraestructura y comunicación que permitan ser más eficientes son un activo clave. A estos se le pueden sumar algunas otras cosas puntuales. En fin, que el listado de necesidades básicas para el país no es extraño para nadie.

Las oportunidades que dejan las crisis pueden ser los puntos de arranque para nuevos comienzos, nuevos aires. Si no queremos que la percepción del estancamiento transcienda, es necesario que los actores claves dentro de la sociedad se den la tarea de innovar y arriesgar por una inversión estratégica de país.

Estamos claros que se ha puesto un alto estándar dentro de la sociedad, el actuar con responsabilidad. Los múltiples casos que han surgido por corrupción han sido un despertar que la forma de hacer negocios en Guatemala ha cambiado. Implicó poner orden sobre la mesa y un cambio de prácticas que mejoran el clima de negocios. Los cambios siempre son difíciles de asimilar, y lo importante es aprovechar los nuevos comienzos para marcar el paso de las actitudes que queremos promover.

Invertir en Guatemala no implica que nuevamente regresemos a donde estábamos, sino que debe de hacerse pensando en el país que queremos dejarle a futuras generaciones. La estrategia para invertir debe cambiar, sostenida en una cultura de responsabilidad y transparencia, lo cual será clave para resurgir. Este bendecido país en el que vivimos siempre ha manejado el salir de cualquier crisis, está en la naturaleza del guatemalteco, su fuerza. Es necesario aprovechar esto para encauzar en un mejor mañana.

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