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Ver para creer

#TanmiTnam

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Carreteras en mal estado, obras inconclusas, calles pavimentadas que duran poco tiempo, conteo de población desnutrida, más inmigrantes, familias sin comida por falta de lluvias en distintas partes del país, miedo e inseguridad en las carreteras.  Ya se imaginan cómo vive un gran porcentaje de la población guatemalteca que no conoce algún agente de seguridad o los casos que solamente ven a muchos cuando se ejecuta un desalojo para darle paso a acciones que crean más desconfianza y terror.  En las entidades oficiales de salud hay escasez de medicina,  la familia del enfermo, en otra instancia, por sus medios debe pagar las pruebas que complementan el diagnóstico, que vuelvan dentro de meses a ver cómo sigue o simplemente dicen “usted no tiene nada, usted está sano”. Qué podemos decir del IGSS, otra entidad de salud que opera a pasos muy lentos, pues enfermos con suerte todavía les da tiempo esperar días enteros. Esto es parte de lo que muchos deben ver y vivir para creer.

Por el lado de los partidos políticos, empiezan aparecer alcaldes y diputados que desean reelegirse, en días de plaza en el interior del país desde hace buen rato vienen ejecutando reuniones con grupos de mujeres, juventud y líderes de las localidades. Otros guatemaltecos ya están preparando el dinero para los partidos políticos con el objetivo de comprar y distribuir  regalos a la gente incauta que cree que ahora sí van a resolver el problema de la pobreza, más obras y trabajo para todos. Los diputados que aspiran reelegirse ofrecen  legislar a favor de los pobres y lo más triste es que algunos llevan muchos períodos en el Congreso y no han podido presentar alguna propuesta de ley en beneficio de los pobres que han votado por él o por ella. Guatemaltecas y guatemaltecos preocupados por el bienestar del país se dan cuenta de que los  corruptos viven haciendo fiesta.  En el interior del país no falta que algún alcalde se dé el gusto de armar cualquier fiesta con los centavos del pueblo. Entonces, para varios llegó el momento de gastar a manos llenas los quetzales del pueblo para promocionar a cuanto candidato hace uso de su puesto actual para este objetivo. En este contexto, brillan por su ausencia organizaciones e instituciones serias que deberían estar tomando estos casos como  contenido de la formación ciudadana que garantice en el mediano y largo plazos  un proceso eleccionario libre de compra de voluntades. Será de invitar al liderazgo local y regional que todavía hace uso de la honradez y transparencia para contrarrestar los planes de quienes solo piensan obtener dinero para uso personal y dejar a un lado soluciones a los problemas y necesidades de los guatemaltecos. El trabajo de hormiga es necesario para despertar al pueblo de Guatemala, ver detenidamente el actuar de los funcionarios, identificar el estado de la pobreza y asumir responsablemente  acciones de cambiar estas condiciones.

La cooperación estará haciendo análisis y proyecciones cuáles son los criterios que van a aplicar ya sea para endeudar más al país y sostener el estado de la situación que no se logra transformar. Pero también es posible que posicionen algún apoyo para disminuir la corrupción como uno de los criterios y estar atentos en qué se usan los recursos que proporcionan y qué impacto quisieran ver a las circunstancias de vida de los empobrecidos del país. Ver y vivir estas condiciones para buscar entre todos los pueblos de Guatemala las soluciones para que impere la justicia, la democracia, la paz y la participación ciudadana en la solución de problemas que empobrecen al país.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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