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¿En dónde estamos leyendo el contenido político?

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#Catarsis

Aunque pareciera lo contrario, la distribución de contenido en internet especialmente político no proviene de las redes sociales como muchos creen. El sitio Statista publicó una gráfica con información obtenida en el sitio Parse.ly que es uno de los sitios líderes en generación de analíticas y tráfico web, en la que muestra que el 31 % del contenido proviene de las búsquedas por internet. Un 23.1 % de los editoriales de los medios y la recirculación de estos, por ejemplo, las páginas web de los medios y las aplicaciones de las cuales ahora gozan la mayoría de los medios de comunicación. 17.9 % por medio de las redes sociales, 12.4 por mensajes de texto y correos electrónicos, y un 12 % por otros canales de distribución. En nuestro caso no aplicaría tanto a mensajes de texto sino más bien a plataformas de mensajería tipo WhatsApp y Telegram.

Conociendo estos datos es un error depender exclusivamente de la distribución de contenido por medio de las redes sociales, aún así muchos en Guatemala creen que la política del país se decide en Twitter.

Y eso no aplica exclusivamente a los medios de comunicación y a aquellos que generan contenido político, en mi línea de trabajo, que es precisamente la generación de contenidos para empresas, le pido a los clientes que no dependan exclusivamente de las redes sociales. Primero porque no son dueños del espacio y en cualquier momento la red social puede decidir cerrar la plataforma o cambiar las condiciones para el usuario e inclusive, como se ha visto, censurarlos y cerrarles las cuentas. Y segundo, porque al hacerlo están trabajando para alguien más: las redes sociales, en vez de hacerlo para algo que les pertenezca como lo es su propio dominio y sitio web. Muchos llegan con la esperanza de vender o hacer crecer su negocio en las redes sociales, pero eso dependerá mucho de su producto y su mercado objetivo. No es lo mismo una empresa de servicios o productos especializados, que alguien que vende productos importados de bajo costo como ropa, zapatos o accesorios que se venden a través de Facebook o Instagram. Yo veo a las redes sociales como las “Páginas Amarillas” de hoy. Antes buscábamos en la Guía Telefónica, hoy buscamos la página de Facebook. Sumado a esto, la cobertura en el uso de internet y el acceso a redes sociales no alcanza una masa crítica de usuarios en Guatemala.

Regresemos a la política…

En un blog en Parse.ly escrito por Megan Radogna nos explica: «La lucha por diversificar las fuentes de tráfico se recuperó después de que Facebook anunció su cambio de algoritmo a principios de este año. Mientras que las marcas y los editores se centran más en disminuir su dependencia de una sola plataforma como Facebook o Google, las plataformas son solo la mitad de la imagen. La búsqueda y el impulso social combinan el 50% del tráfico a nuestra red, lo que significa que las páginas de inicio, la recirculación interna, el correo electrónico, las aplicaciones de mensajería directa y otras fuentes representan la mitad del tráfico de los artículos.»

Los artículos políticos publicados en las redes sociales son cada vez menos confiables, cualquiera en un arrebato escribe cualquier disparate en su muro sin ninguna prueba o fundamento, es por ellos que las personas desconfían cada vez más de la información y se dirigen a la web para encontrarla. En nuestro país, los medios tradicionales en especial la radio, tiene mucha más cobertura y alcance que cualquier red social. Pero quienes consideramos que los lectores merecen contenido de calidad debemos poner de nuestra parte y alimentar los sitios web para que los usuarios puedan encontrar y consumir este contenido. Un boletín electrónico bien escrito puede ser muy eficaz si se mantiene un estándar elevado de calidad para no caer en la categoría de correo no deseado, pero más aún lo es un buen sitio web que sea accesible y que contenga la información que el lector está buscando.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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