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Príncipe Félix Yusúpov

#EditadoParaLaHistoria

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La televisión francesa transmitió en 1967 la siguiente entrevista:

Periodista: Príncipe Félix Yusúpov, ¿mató usted a Rasputín?

Príncipe Félix Yusúpov: Sí.

P: ¿Qué edad tiene, Príncipe?

FY: Cerca de 80

P: ¿Qué edad tenía cuando mató a Rasputín?

FY: 29

P: Príncipe, ¿pertenece usted a la familia imperial rusa?

FY: No, pero mi mujer es la sobrina del Emperador Nicolás II

P: Princesa, ¿estaba usted al tanto del proyecto de su marido?

Princesa Irina Alexándrovna: Sí, estaba al tanto.

P: ¿Lo aprobó usted?

IA: Sí

P: Princesa, se ha dicho, incluso se ha repetido, que usted fue, de alguna manera, el cebo que hubiera utilizado su marido para matar a Rasputín para atraerlo a su casa la noche del asesinato. ¿Es exacto?

IA: Es mentira.

P: ¿Por qué?

IA: Porque yo ni siquiera estaba allí, no estaba en San Petersburgo. Estaba en Crimea.

P: Príncipe, en el ocaso de su vida, cuando piensa en Rasputín, ¿qué siente por él?

FY: Asco

P: ¿Tenía usted un interés personal en la muerte de Rasputín?

FY: Ninguno

P: Príncipe, en circunstancias idénticas, si tuviera que tomar una decisión idéntica, ¿volvería a hacer lo que hizo?

FY: Sí.

P: Toda su vida usted rechazó que se realizaran películas sobre su historia. Las películas que se han hecho sobre Rasputín se han realizado sin su consentimiento. Sin embargo, por primera vez, usted autoriza nuestra película y por primera vez usted aparece ante una cámara. Príncipe Yusúpov, ¿por qué?

FY: Porque las otras películas no contaron la verdadera historia.

La familia Yusúpov era una de las más antiguas de Rusia, descendiente por parte de madre del kan de la horda Nogoi Yusuf-Murza de Tartaria y de otros ilustres personajes de la Rusia Imperial. Por parte de su padre también la familia se remontaba a dos de las más antiguas familias de la nobleza rusa, los Sumarókov y los Tiesenhausen, emparentados con el Rey de Prusia, Federico Guillermo IV.

La familia Yusúpov era riquísima. Por parte de su madre la fortuna se consideraba en unos 11 millardos de dólares actuales y se componía de millones de hectáreas de tierra, propiedades en el Mar Caspio, participaciones en más de 3000 sociedades, barrios enteros de Moscú y San Petersburgo más una maravillosa colección de arte y joyas. Eran considerados más ricos que el propio Zar.

Residían fundamentalmente en su palacio del 94 Malecón del Moika en San Petersburgo, pero tenían magníficas propiedades a las afueras de Moscú y en Crimea. La familia siempre estuvo presente en la industrialización de Rusia con participaciones en minas, carbón, hierro, campos petrolíferos y muchas otras industrias.

Félix, el menor de dos hermanos varones, tenía un gran vínculo con su madre Zinaída. Si bien en esa época las grandes familias ricas rusas trataban de alejar a sus hijos de la riqueza, Nicolai y Félix vivieron en el esplendor y lujo de los palacios de la familia. Eran niños caprichosos a los que nada se les negaba.

Nicolai llevó siempre una vida desenfrenada y disoluta. A los 25 años se enamoró perdidamente de una mujer casada. Murió en duelo a manos del marido celoso. Se decía entre las grandes familias rusas que era un castigo a la familia por haberse convertido sus ascendientes musulmanes a la ortodoxia rusa. La muerte de Nicolai convirtió a Félix en el hombre más rico de Europa. Gustaba de pasar grandes horas al lado de los gitanos y disfrazarse de mendigo para errar por las calles de San Petersburgo.

Casó con la princesa Irina Alexándrovna, sobrina del zar Nicolas II, con el consentimiento de éste. Irina era de una rara belleza, considerada como una de las más hermosas princesas de Europa de la época. De esta unión nació Irina Felíxovna. A pesar de las grandes pruebas a las que los sometió la vida, Félix, tan disoluto, fue hasta el final de su vida un esposo respetuoso con un gran sentimiento por su esposa.

A la sazón, el heredero al trono, el zarévitch, Alexis Romanov, sufría de hemofilia como otros nobles europeos. Sin saberlo, la Reina Victoria de Inglaterra, verdadera fábrica de hijos emparentados con todas las casas reinantes de Europa, había transmitido esta terrible enfermedad a sus descendientes varones. Por esta razón Rasputín, siniestro personaje, se había introducido al círculo más cercano de los zares, Nicolas y Alejandra, porque era él el único que sabía y podía traer consuelo a su enfermo hijo. Pero toda la nobleza rusa, e incluso el pueblo, estaban en contra de la nefasta influencia que, se decía, ejercía Rasputín sobre la pareja imperial.

Repentinamente Félix Yusúpov, frívolo y superficial hasta ese momento, se interesa en la política y en el futuro de su país. Junto con el gran Duque Dimitri Pávlovich, primo hermano del Zar, el diputado Vladímir Purichkévitch, el teniente Sergei Sujótin y el Doctor Lazovert organizaron y perpetraron el asesinato de Rasputín la noche del 29 al 30 de diciembre de 1916.

A la noticia de la muerte de Rasputín el pueblo petersburgués salió a la calle a festejarlo y de inmediato se supo quiénes habían participado. Los culpables fueron apresados, la Zarina pidió su inmediata ejecución pero las autoridades consideraron que no era posible ante la popularidad de los implicados.

Inicialmente desterrada de la capital, la familia Yusúpov regresa para abandonar la ciudad en la primavera de 1917 instalándose en Crimea. En mayo de 1917 Félix volvió a su palacio del Malecón Moika y partió con dos Rembrandt, un Van Dijk y algunas joyas de la familia. En Crimea fueron detenidos por los bolcheviques y posteriormente liberados por los alemanes.

Ante el avance de los bolcheviques en Crimea el rey de Inglaterra mandó un acorazado de la Royal Navy a rescatar a sus primos rusos que habían escapado de los rojos.

Todos los haberes de los Yusúpov guardados en bancos extranjeros habían sido repatriados en 1914 con motivo de la Guerra y por razones patrióticas, lo que hizo que no hubiera ningún dinero en el exterior. En el exilio en París se dedicaron a cuestiones de moda creando la casa IRFE pero los Rembrandt recuperados del palacio de la Moika y la famosa perla Pelegrina, la más grande de Rusia y propiedad de su madre Zinaída, les permitió llevar un nivel de vida confortable.

También hizo discretamente muchas obras de caridad con los emigrados rusos pobres y sin familia. Enfermizo anticomunista y declarado antinazi también hizo importantes aportes a la resistencia en la Segunda Guerra Mundial.

Escribió dos libros autobiográficos: “Antes del exilio y “Después del exilio” que aún se siguen publicando.

Murió en París pocos meses después de la famosa entrevista televisiva. Reposa en el cementerio ruso de Sainte-Geneviève-des-Bois a las afueras de París al lado de su esposa Irina y de su madre. Yace bajo una sencilla tumba marcada con una cruz ortodoxa. Con frecuencia se habla de enviar sus restos al Mausoleo de los Yusúpov en la propiedad de Arjánguelskoie a las afueras de Moscú

La casa de moda IRFE, creada por Irina y Félix, ha sido reabierta por su biznieta Xenia Nikoláievna Cheremétieva. En cuanto al fastuoso palacio del Malecón Moika puede ser visitado por el público y en el sótano, donde tuvieron lugar los lúgubres acontecimientos del asesinato de Rasputín, hay una escena reproducida con maniquíes. Objetos personales, documentos, cartas, pinturas y fotos de la familia Yusúpov pertenecen hoy al escultor mexicano Víctor Contreras.

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