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Cuidado con los espacios de participación

#TanmiTnam

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Se parte del hecho de que antes, en el área rural se contaba con espacios propios de participación para identificar los problemas del desarrollo en los ámbitos de salud, educación, seguridad y cualquier otro tema con efectos en la plenitud de vida. En el caso de los pueblos originarios, cuentan con autoridades que conducen las reflexiones y operan las conclusiones y recomendaciones que tiene el vecindario para el desarrollo. En los últimos quince años, se cuenta con entidades o espacios de participación del sector oficial ya sea a través de comités, de instituciones desarrollistas o grupos oficialmente establecidos quienes de alguna manera han asumido responsabilidades de diagnosticar problemas y necesidades de la población local.

Veamos algo acerca de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural que según el Decreto 11-2002 en su artículo 1 establece que “es el medio principal de participación de la población maya, xinca y garífuna y la no indígena, en la gestión pública para llevar a cabo el proceso de planificación democrática del desarrollo, tomando en cuenta principios de unidad nacional, multiétnica, pluricultural y multilingüe de la nación guatemalteca”.  Esta es muy buena intención porque facilita la participación de la población en la identificación y priorización de las necesidades que necesitan de respuesta inmediata por parte de las autoridades que por obligación les corresponde atender las demandas de toda la población.

La población, especialmente de las áreas rurales, inicia su participación con la esperanza de que es posible resolver los grandes problemas de desnutrición, escasa atención a la salud, la poca calidad de los servicios de educación escolar, la baja cobertura en la educación escolar del nivel medio y la administración de la justicia queda lejos y tarda mucho. Pero transcurridos alrededor de 15 años, el desarrollo todavía no asoma por ningún lado y la participación en los Consejos de Desarrollo no ha tenido la incidencia que se esperaba.

En el funcionamiento de los Consejos de Desarrollo se pueden identificar algunas dificultades que hay que disminuir o eliminar.  Es necesario revisar el concepto y definición de desarrollo que se utiliza en los niveles local y municipal que se concreta solamente en infraestructura. Esta forma de ver el desarrollo deja fuera salud, educación, medio ambiente, calidad de vida y esfuerzos para consolidar la paz. La participación de la comunidad debe insistir en la identificación de proyectos y programas permanentes para la transformación de las condiciones negativas y bajo el acompañamiento responsable de las autoridades locales. Es necesaria la orientación a los Consejos Comunitarios de Desarrollo acerca de las implicaciones de la participación, especialmente donde la corrupción está presente. Los consejos no están para atender  reelección de alcaldes, tampoco lo son para atender solamente a miembros del partido de las autoridades municipales o de algún diputado. Así mismo, deben de tener cuidado con el manejo del dinero que se asigna para determinado proyecto, requerir información acerca del pago del IVA si es procedente este pago y dónde es que se paga y con quién.

Hay que fijarse dónde se complica el trámite de los programas y proyectos de la comunidad.  Por ejemplo en el nivel municipal, hay que reconocer que mucho del personal que trabaja en las municipalidades tienen poca o ninguna experiencia en conducir las instancias especializadas para acelerar los pasos requeridos por otras entidades involucradas en la aprobación final de los proyectos.

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