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Ayudemos a gobernar Guatemala

#Petardo

Considero que este año fue difícil para los que nos gobernaron. Se encontraron con recursos económicos que no supieron invertir, se preocuparon de su salario, lujos, borracheras, viajes, compromisos económicos con grupos de presión, irrespeto con los poderes del estado, contrabando, trata de blancas, narcotráfico, barras espectáculos, apoyo a maras, mentiras, corrupción, falta de transparencia, desempleo, falta de salud a la población, intimidación a medios de comunicación independientes, y muchas cosas más.

Esperemos que ahora que están por entregar los cargos, usen mejor el presupuesto, terminando carreteras, dándole a la iniciativa privada no corrupta, facilidades para engrandecer sus empresas, creando más trabajo, pagando sus impuestos.

En mi maestría de ciencias sociales me di cuenta de que, con el tiempo, cambiaban las reglas de como gobernar. Existen leyes universales que gobiernan la conducta de los asuntos humanos. Se debe tomar en cuenta el proceder analítico de pensadores y como ejemplo tenemos lo que plasmaron en la Declaración de Independencia, los Padres Fundadores de Estados Unidos, que son: “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. Esto indica que un Estado debe preocuparse por defender y garantizar la vida de sus ciudadanos.

En Guatemala el pueblo se está acostumbrando a una cultura de violencia. Diariamente matan a personas trabajando y lo mismo le es para hombres o mujeres. Esto nos recomienda luchar por la vida y seguridad de la población a todo nivel. Se debe invertir más en la salud, educación, seguridad y tranquilizar a la población, dando facilidades a inversionistas de mediana y pequeña empresa, para crear empleos. Se debe dar facilidad a los habitantes, a adquirir viviendas dignas. Se debe ayudar a superar a los humanos, siendo el gobierno el facilitador.

La mejor forma de gobierno es la que se basa en el equilibrio de poderes. Es decir, una de las grandes recomendaciones es respetar el principio de independencia de los poderes del Estado. Un gobierno justo debe fundarse en un sistema de supervisión y equilibrio. Esa supervisión debe ser en todos los niveles, de las diferentes entidades. De los resultados de la supervisión, deben estar enterados todos los guatemaltecos. Quienes nos dirigen, deberían poseer un carácter y una integridad excepcionales, es decir ser ejemplo para todos, demostrar que se trabaja correctamente, que son honrados, que cumplen con sus obligaciones, que respetan la Ley y se trate al guatemalteco con el principio de igualdad. Hay que tener cerca a los amigos… y más cerca a los enemigos.

Quienes gobiernan una nación deberán ser los más astutos del país, pero honrados. Para obtener mejores resultados es recomendable saber dialogar, sin imposiciones y con mucho razonamiento. En momentos de pobreza de la población, no hay que subir los impuestos. Es importante estar conscientes que la inmigración, debilita a un país que ofrece trabajo. No es aconsejable vivir con la población en guerra, ni apoyar a otros Países por guerras injustas, que no traen beneficio. La corrupción destruye a la nación. La codicia, los sobornos y el fraude devoran a un Estado desde el interior y lo hacen débil y vulnerable. La corrupción no es solo un mal moral, sino una amenaza práctica que, como mínimo, desalienta a la ciudadanía, y en el peor de los casos la hace presa de la cólera y la incita a la rebelión. Debemos mejorar la confianza del pueblo, sobre la Policía Nacional y crearles conciencia, para que brinden seguridad a los guatemaltecos. Se les debe enseñar a los militares, cuál es su verdadero rol, de cuidar nuestras fronteras. Les deseo Felices Pascuas a los no corruptos del país.


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