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Al doblar de la esquina

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La frase que encabeza la columna de hoy, suele ser utilizada para indicarnos algo próximo. ¿Qué es lo próximo que resulta relevante, además de los días festivos y que no concluyen, ya que nos queda el día de los inocentes (¡cuidado con las bromas!, no manejo las estadísticas de personas fallecidas casualmente ese día por bromas, pero en ocasiones alguna suelen ser exageradas o pesadas), el 31 de diciembre, donde complementemos lo que nos quedó por hacer el pasado 24, ¿seguir ingiriendo productos orgánicos, como el alcohol: nuestro orgullo nacional: Botrán o Zacapa centenario, que de excederse en el uso de estos, posiblemente termine la noche, sin acordarse de donde la terminó, con el fuerte malestar al día siguiente, a lo que se suma la pena que hizo pasar a sus familiares y amigos; las grasas (pache, chuchitos, frijoles con chicharrón), en cuanto a carbohidratos que decir de unos rellenitos o buñuelos (tengo la boca hecha agua, ¿usted no?

Finalmente me queda la familia de las proteínas: revolcado, hilachas. ¿Conclusión? El colesterol bueno en una lucha frontal contra el colesterol malo, una balanza o pesa, cuyo fiel o aguja golpea insistentemente el extremo de la escala, donde usted para colmo se resiste a comprender porque aumento tanto, en tan poco días. Si saca cuenta a partir de mañana martes, nos quedan pocas horas para arribar al nuevo año, un año más de edad (me decía un amigo el otro día, que su esposa a partir de este momento, cuando le preguntaran, a qué edad arribaba el día de su cumpleaños, respondería, los años de casada) Y, ¿qué nos depara el 2019, que está al doblar de la esquina? En lo laboral, para los que trabajamos en la docencia, a los nuevos estudiantes que entran en la enseñanza media o universidad los que habrá que orientar el rigor del nuevo subsistema de estudio, donde implica para los y las jóvenes, asumir con mayor madurez, mayor responsabilidad, un papel mucho más activo,  en la escuela o instituto, en la Alma Mater, donde se rompe gradualmente el cordón umbilical que lo ata a la familia, sin que necesariamente la familia deje de perderle la pista, de su conducta, de sus estudios, de las nuevas amistades.

¿Y en el caso de las personas que ya trabajan, sin distinción de edad? Tras un balance de lo hecho en el 2018, partiendo de lo que quedó por hacer, de lo hecho, valorar que el resultado de su trabajo debe ser muy superior al anterior, cualitativa y cuantitativamente. Ser más organizado, planificarse aún mejor, ser puntual (Ah, ¡la impuntualidad, que nos agobia!), no dejar las cosas para lo último, ¡NOOOOOO!; No puedes olvidar NUNCA que debes seguir superándote, para lo cual requiere de esfuerzo y de sacrificio. ¿Y para los que no trabajan? Tener la esperanza y la fe, no detenerse a pesar de los obstáculos que puedan encontrar, en algunos casos subjetivos (no tengo algunos de los términos de referencia que me piden, soy mayor de edad, pero ¡sí tiene los valores morales necesarios para que le otorguen la plaza!, recuerde que usted es el o la mejor) Todo lo que usted desee lograr, basta que se lo proponga y verá al doblar de la esquina, el principio del éxito. ¡Mis mejores deseos al pueblo guatemalteco!

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