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Cuestión de azar, cuestión de suerte…

Marketing Politico Y Comunicacion

CAMPAÑAS POLÍTICAS A CONTRARRELOJ

Estos días son frenéticos, la comunicación política está en su apogeo, las listas electorales de los partidos políticos se han ido definiendo en estas últimas semanas y, además, las presentaciones de candidaturas se van realizando con premura y a contrarreloj.

La campaña política se acelera o mejor dicho aparece para dar a conocer un entramado de nombres, siglas, candidatos, carteles, equipos, mensajes, debates, ¡comienza el espectáculo!

Los programas electorales, así como las propuestas para el electorado van esbozando ideas, compromisos, promesas y muchos contenidos, bastante similares por cierto y según la ideología o partido político de donde provengan.

¿Por qué todo esto no se ha hecho con anterioridad? ¿Por qué estas prisas? La marca política se construye día a día, no a última hora y a la carrera. La profesionalización de la política cada vez es más necesaria para no incurrir en estos estados de locura electoral, me consta que se piensa cada día más en cambiar el método de hacer campaña, de hacer gestión de partido, de comunicar y de ser más constantes, no solo unos meses.

Asistiendo a diferentes actos y eventos estrechamente relacionados con los partidos, sigo viendo y observando como muchos dirigentes siguen anclados en el formato de “persuasión” de hace décadas. ¡que no! que la gente no quiere aburrirse, la política y todos sus mecanismos no tienen porque ser aburridos ¿acaso no hay que entretener siempre al cliente? ¿por qué no ser entretenidos en nuestras puestas en escena?

La gente que acude a una presentación de partido y me atrevo a decir que también a un mitin, en su gran mayoría, son gente muy afín y seguidora de la candidatura y del equipo de su alrededor, por lo tanto, no necesitan ser convencidos de los grandes proyectos que van a realizar, del producto político que ya conocen seguramente, o de aquellas promesas que pueden llevar a cabo si acceden al gobierno.

La confianza y el voto de los asistentes en esos casos está casi garantizado.

¿Qué dicen las encuestas electorales? ¿sabemos algo nuevo? ¿cómo va la competencia política? Estas y muchas preguntas más aparecen en todos los encuentros en las sedes de los partidos.

A todo esto, habría que añadir también el ocultismo y secretismo de gran parte de eso que denominan plancha o lista de partido y que durante meses se ha ido rumoreando por esquinas, encuentros y otros lugares del contexto electoral. ¿Por qué tanto misterio? ¿cuál es el motivo para ocultar quien forma el nuevo proyecto político de un partido sea del color político que sea?

Hace unas semanas me comentaba un candidato como entendía él la manera de hacer las listas, mejor dicho, justificaba la decisión de anunciar el orden de estas a última hora para que la motivación de los integrantes del equipo no se viera mermada. Sigo sin entenderlo, si la motivación depende del número en que me encuentre en la lista, estás en un lugar equivocado.

En estas semanas se comunica a diestro y siniestro, la actividad de los política en las redes sociales como Instagram, Facebook, Twitter, YouTube u otras roza o más bien traspasa lo ético, da igual lo que piense el votante, aquí lo que prima es estar y publicar. Da igual si cien veces al día y en la mayor cantidad de medios de comunicación.

Aquí lo que prima es la cantidad y no la calidad del mensaje, me da la impresión de que siguen sin entender las nuevas reglas de juego, quien decide que ver y leer es el votante, si ese que mete el sobre en la urna.

Este no es un artículo para escribir sobre lo apropiado o no de colocar unas elecciones generales un mes antes que los comicios municipales, pero si que ha dejado descolocados y saturados a todos esos partidos políticos que en las ciudades o pueblos tenían en mente las fechas de mayo, me acordaba ahora eso del típico mensaje de “aquí lo que importa es el ciudadano”.

¿Y el voto por correo? Cuanta facilidad ha ofrecido a miles de personas que quieren decidir por su país o por su municipio, pero cuanta suspicacia y cuanto engaño acredita elección tras elección y que nadie se atreve a regular, no se si por desconocimiento o por interés dependiendo el lugar donde se celebre el encuentro electoral.

Es lo que tiene la política, una forma de manejar tiempos y personas con el fin de acceder al poder, de llegar y captar a más ciudadanos, de hacer llegar una idea al mayor número de personas posibles ¿Cómo? Cuestión de azar, cuestión de suerte…

TEXTO PARA COLUMNISTA

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