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Día Internacional de la Tierra

Tanmi Tnam

El 22 de abril de cada año, se celebra el Día Internacional de la Tierra. Este día debería generar las estrategias y acciones que los pueblos del mundo les corresponde hacer por mantener la vida de la tierra en óptimas condiciones debido que la vida de los demás seres vivos depende de ella. Razón tienen muchos pueblos que mantienen argumentos y prácticas que fortalecen la visión de que ella es la casa, es la Madre Tierra o es la que da de comer. Por eso somos sus hijas e hijos y tenemos la obligación de conservarla, cuidarla, respetarla y hacer el esfuerzo de cómo comprenderla más.

En realidad, debemos preocuparnos por asumir los cuidados que necesita la tierra debido a que de ella depende la vida de la humanidad de múltiples maneras. Unos cuantos dicen que es simple recurso que hay que explotar para aumentar las ganancias, otros tratan de cuidarla porque sostiene la vida de todos, para otros la tierra es vida y hay que defenderla hasta donde sea posible. Defender la tierra pasa por el reconocimiento de todo lo que allí existe tiene usos y significados que mantienen la vida. En muchos pueblos se reconoce la importancia de la relación que hay entre la tierra, la humanidad y los demás seres vivos. En este sentido es necesario comprender cómo la tierra sostiene la vida de los  árboles, de los  animales grandes y diminutos, la permanencia de las aguas de los ríos y todo aquello que sirve a las personas de todos los pueblos.

En Guatemala, los pueblos originarios le dicen a la tierra “Madre Tierra” porque nos da todo lo que se consume. La tierra nos da hierbas, frutos, granos como el maíz, el frijol, arroz, plantas para darle sabor a las comidas, hojas para distintos usos en la cocina. En fin todo viene de la tierra y por eso se aprende que la Madre Tierra merece respeto, admiración y cuidado. Es de apreciar que en distintas partes del país quedan algunos bosques debido al esfuerzo comunitario y al traslado de significado y prácticas de una generación a otra. También se reconoce que todos deseamos vivir en un ambiente sano, alegre, divertido donde se respira y se siente vida. Esto no es posible si los pueblos maltratan, contaminan y explotan sin misericordia los componentes de la tierra. La conservación de la vida de la tierra debe ser manifestación del amor que los pueblos deben de tener por ella. Este amor por la tierra, la vuelve sagrada y por lo mismo necesita de cuidados y de poesía que la admira permanentemente. Aquí se ubica el sentido del diálogo con el agua, las plantas, el aire y los animales.

La educación de los pueblos debe asumir en serio el estudio de los efectos de la contaminación de la tierra, del aire, de los ríos, el cambio climático, la escasez de elementos naturales, el uso del plástico, el concepto de desarrollo que explota sin misericordia muchos elementos naturales, la visión de que es la persona que debe dominar la tierra o que la acumulación del dinero se debe imponer sobre la vida de la tierra y de las personas. La educación de los pueblos debe asumir diversidad de visiones acerca de la tierra, de manera que conscientemente se deben asumir significados y prácticas que ayuden a conservarla. Urge sembrar árboles en todo el país para que abunde oxígeno, agua, frescura, que regrese el verdor de los campos, la alegría de las aves de los bosques, que regresen los animales que han desaparecido y tratar de conservar los que están en proceso de extinción.

La conservación de la vida de la tierra debe ser parte primordial del plan de gobierno de los partidos políticos en la presente contienda electoral.

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