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La broma a la libertad de expresión

Pensamiento Crítico

Una abofeteada a la libertad de expresión es lo que se ha gestado. La libre emisión del pensamiento, como le reconoce nuestra Constitución Política, establece que se debe de ejercitar sin censura previa. El mismo no puede ser restringido por ley o por disposición alguna, reza esta norma.

Mientras la garantía constitucional de amparo tiene como finalidad proteger a las personas contra las amenazas o violaciones a sus derechos, resulta inverosímil que sirva para restringir un derecho tan fundamental como la libertad de emisión del pensamiento. Terrible excusa sería afirmar que existe algún tipo de aplicación de un sistema de ponderación de derechos, cuando un Tribunal de Amparo ordena a un medio de comunicación social que se abstenga de hacer publicaciones sobre una persona determinada, que aspira a ocupar la Presidencia de la República.

Este tipo de limitación no puede ser interpretado más allá de una mordaza a que cualquier aspirante a un cargo público sea sometido al escrutinio de sus actos en detrimento del fortalecimiento de la democracia. Es a través de los medios de comunicación social que los ciudadanos obtenemos información sobre aspectos relevantes en la gestión de la cosa pública. En época electoral resulta incluso aún más relevante que los ciudadanos tengamos conocimiento sobre aspectos relevantes de las carreras de los aspirantes.

Si alguien considera que con el ejercicio de su derecho de expresión o emisión del pensamiento se le faltare el respeto a la vida privada o a la moral, tendrán el derecho a la publicación de sus defensas, aclaraciones y rectificaciones. Quien ofendiere será responsable conforme lo dispuesto en la Ley de Emisión del Pensamiento.

La libertad de prensa se está viendo coartada cuando se imponen restricciones judiciales indiscriminadas. Cualquier prohibición tendiente a publicar cualquier información respecto de una persona en particular constituye una censura previa. El prohibir una publicación ex ante es un serio retroceso para la democracia y la construcción de un Estado de Derecho.

Las limitaciones a los derechos, pero sobre todo a la libertad de expresión y la emisión del pensamiento son particularidades de regímenes totalitarios o dictatoriales. Nuestro país ha pasado por épocas oscuras en donde han existido limitaciones de derechos arbitrarios, lo cual no podemos permitir que ocurra de nuevo.

Es un deber ciudadano el exigir el respeto de los derechos. No podemos permitir que se utilice, como excusa para fomentar estas restricciones, mecanismos que han sido implementados para la protección de grupos en estado de vulnerabilidad, como lo es la Ley de femicidio y otras formas de violencia contra la mujer. El abuso del derecho también conlleva responsabilidades.

Les recuerdo que a la persona que detrás de esto ya se le ha reconocido ejercitando el fraude de ley en aras de alcanzar sus objetivos políticos.

No permitamos que se siente un precedente de restricción arbitrario e injustificado de un derecho tan importante como lo es la libertad de expresión y emisión del pensamiento. Tampoco que las cortes del país sean cómplices de amenazar nuestros derechos.

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