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Cómo votar para el congreso (PARTE 3)

Evolución

Continuando con el tema que he venido desarrollando las últimas semanas, en esta ocasión la recomendación es no votar ni por mercenarios ni por partidos de izquierda. Amplias razones ofrecí la semana pasada de porqué no se debe votar por la UNE para el congreso, pero también argumenté que, dada la buena probabilidad que tiene Torres de ganar la presidencia, es importante establecer un freno y contrapeso efectivo en el congreso, por lo cual tampoco hay que votar por partidos satélites, afines o dispuestos a vender su pequeña cuota de poder a un partido gobernante con ambición de poder insaciable.

El primero en la lista es lógicamente el partido TODOS, engendro de la UNE y podría decirse también mejor posicionado y con un mayor caudal electoral que el resto. Luego viene una serie de partidos que pertenecen a uno de dos conjuntos, o que se encuentran en la intersección de ambos, es decir, los partidos ideológicamente afines y los partidos de mercenarios. En cuanto a los partidos que abiertamente profesan la destructiva ideología socialista-totalitaria característica de la izquierda, se encuentran por ejemplo: URNG-MAIZ, Movimiento para la liberación de los pueblos (mejor conocido como CODECA), WINAQ, Convergencia, Libre y Movimiento Semilla. Estos son los principales partidos políticos que representan una amenaza real de conducir a Guatemala en la senda irreversible del Socialismo. Si usted es de los que no quiere ver a Guatemala convertida en la próxima Venezuela, Cuba o Nicaragua, no vote por ninguno de estos partidos. Si usted es de los que aún no entiende que las propuestas socialistas no son más que cantos de sirena que aparentan ser atractivos y bien intencionados, para luego agenciarse del poder absoluto, mejor no vote y no contribuya a destruir el país. Mis argumentos pueden sonar extremos, pero lo mismo decían de los críticos y detractores de Chávez antes de que se convirtiera en el tirano que todos sabemos que fue; y por razones de espacio no profundizaré más en el tema.

La segunda categoría es la de los mercenarios. Repito, muchos de los antes mencionados son a su vez mercenarios y viceversa; como también hay partidos mercenarios que no necesariamente son percibidos como de izquierda recalcitrante. Estos son los partidos que a mi juicio presentan una alta probabilidad de ofrecer sus votos en el congreso a cambio de algo que les convenga. Generalmente, ese “algo” se traduce a asignaciones en el presupuesto general, particularmente en el listado de obras, principal foco de corrupción donde los diputados distritales y alcaldes recuperan su “inversión” y administran cuantiosas sumas del erario público mediante contratación de obras para amasar fortunas impensables en otras circunstancias. Esa ambición, básicamente de dinero más que de poder, es la que sirve al partido gobernante para poder comprar las voluntades de los diputados que necesite para alcanzar la “mayoría democrática” en el congreso y así poder impulsar cualquier iniciativa que le plazca y abusar de un poder prácticamente ilimitado. El presupuesto es, sin duda, solo el punto de partida, luego vienen la creación de programas clientelares siempre con fines electorales y la expansión de agencias burocráticas como fuentes de “trabajo” para sus allegados; y, desde luego, los nombramientos de magistrados, jueces, fiscal, contralor, etc. para los cuales los partidos mayoritarios requieren comprar las voluntades de algunos cuantos diputados de partidos minoritarios para obtener el número mágico que requiere la constitución para asignar tales cargos. Por la evidencia que han dejado sus figuras prominentes en la actual legislatura y anteriores, los partidos políticos a mi juicio más propensos a plegarse a la codicia de poder del partido gobernante son: UCN, FCN-Nación y PAN. Luego hay partidos marginales, algunos que han cobrado alguna fuerza como Podemos y otros menos relevantes como Prosperidad Ciudadana, Victoria, Bien, Avanza, por ejemplo, pero cuyos diputados igual representan un riesgo de funcionar como operadores políticos dispuestos a transar con el mejor postor.

Dejo para otra ocasión el análisis sobre cuál pueda ser la posición que adopten los diputados de partidos como Creo, Encuentro por Guatemala, Humanista, Unidos, Unionista, Valor, Vamos y VIVA y otros menos relevantes como Fuerza y Productividad y Trabajo.

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