Home > Columnas > Nuestro Voto Cuenta

Nuestro Voto Cuenta

Emunah

Estamos en elecciones presidenciales, y una de las preguntas más recurrentes es ¿por quién voto? es una decisión difícil después de múltiples decepciones que ha tenido nuestro país con tantos gobernantes que se han aprovechado de la situación para entregarse al saqueo y la rapiña. La historia del nunca acabar, en donde los sobornos y la corrupción son practicas comunes; para beneficiar a una minoría, entre ellos los políticos y los grandes negocios.

La cantidad de candidatos inscritos tampoco ayuda a nuestra elección. Aunque en ese sentido hemos tenido una pequeña ayuda, ya que algunos de ellos han sido removidos de la contienda electoral por diversas razones. Más sin embargo, esos escándalos de corrupción, han hecho que haya más incertidumbre y desconfianza entre los votantes.

A través de la historia se han utilizado eslóganes, tales como: «Hagamos grande Guate”, “Guatemala es primero”, “Guatemala merece ser libre”, “Mano dura, cabeza y corazón”, “Gobierno del pueblo, para el pueblo”, “Vamos al cambio”, “No miento, no robo, no abuso”. Todos buscando enamorar al elector con sus elaboradas estrategias políticas, para luego desencantarlo y romperle el corazón.

En campañas electorales se visitan las casas, los barrios, los hospitales, y se pronostica una Guatemala próspera. Se ofrecen víveres, se reparten camisetas, gorras, hasta se proveen servicios médicos en los lugares donde se hace proselitismo, y se recurre hasta a las campañas negativas o sucias, e incluso se confiesan vinculaciones religiosas para obtener votos políticos, entre otras cosas más.

Cuantos candidatos políticos no han jurado en vano, diciendo “Por nuestra patria, me comprometo a dar lo mejor de mí”. Pero luego las ideas, las propuestas, y todo lo ofrecido por el bien común queda en el olvido, guardados en una agenda política, que se desempolvara de nuevo en otros 4 años para seguir con la misma retórica. Por consiguiente, muchas personas han quedado desilusionadas, y ni siquiera se toman la molestia de votar.

Todo esto puede drenar nuestra esperanza y llevarnos a vivir sin aliento creyendo que nunca tendremos nuevas oportunidades porque vivimos en un país donde se nos cortan las alas. Esto es peligroso porque podemos convertirnos en ciudadanos que dejan de soñar, de emprender, de luchar, y de dar lo mejor de nosotros para convertirnos en los héroes que a diario necesita nuestra linda Guatemala.

La esperanza real de Guatemala no está limitada tan solo a la boleta electoral, está también en Dios, en sus principios y valores; y en toda aquella gente que participa activamente y lucha por un mejor país, siendo luz entre tanta corrupción, deshonestidad y abusos; para marcar la diferencia y ser de bendición en todo tiempo.

Los guatemaltecos que anhelamos una patria mejor debemos ser ese contrapeso que levante la voz en los diferentes medios sociales contra todos aquellos que quieran despojar al país y perpetuar diferentes abusos. De nosotros depende seguir siendo ciudadanos responsables que sigan abogando por la justicia, contrarrestando ese régimen autoritario y regresivo que siguen socavando la paz, la seguridad, el bienestar y todos los recursos de nuestra bella Guatemala.

¿Cómo puedo saber quien, de todos los candidatos, va a ser un buen gobernante? A todos Dios nos ha dado discernimiento, un grado de sabiduría que apoyado con los principios de Dios nos harán tomar la mejor decisión. Debemos analizar su trayectoria política, sus acciones y decisiones tomadas anteriormente en cargos de liderazgo; tanto en el ámbito familiar, laboral y político. Esto no nos garantiza un buen gobernante, pero ya es un buen inicio para una buena elección.

Debemos así mismo orar para que Dios le otorgue sabiduría, justicia, valores y un corazón humilde a nuestro próximo presidente. La Biblia nos exhorta a orar por todos los que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda piedad y dignidad; y nos recuerda que el triunfo de una nación depende de los sabios consejeros. Recordemos que la oración no es excusa para eludir nuestras responsabilidades.

Usted y yo este domingo vamos a ejercer nuestro derecho al voto, y como un mismo pueblo compartiremos la responsabilidad de ese liderazgo con esa acción. Confiemos que en esta elección prevalezcan la sensatez, el sentido común y la seriedad sobre los intereses de Guatemala; y sobretodo hagamos nuestra parte de orar y clamar a Dios por una nación próspera y un gobierno justo.

¿Por que orar a Dios? Por muy difícil de creer, hay un poder espiritual invisible y perverso que mueve a los sistemas políticos; por tal motivo debemos orar por nuestros gobernantes y dar nuestro voto de confianza a Dios y a su palabra para derrocarlo. “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” 2 crónicas 7:14.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Lea más del autor: http://elsiglo.com.gt/2019/06/10/insatisfecho/