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Si yo fuera Presidente

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Barataria

Como se ha podido ver en la presente campaña electoral hay muchos aspirantes al cargo de Presidente de la República, tantos que la participación para optar a dicho cargo ha batido record, algunos candidatos conocidos porque no es la primera vez que participan, ya tiene experiencia en estas lides y otros por primera vez.  Siendo que el cargo de Presidente de la República no debe tomarse a la ligera, llama la atención que muchos quieran ocupar ese cargo a lo mejor pensando en que si alguien como Jimmy Morales llegó a ocuparlo habrán muchos que pueden hacerlo y en realidad tienen razón.

Al hablar de lo que haríamos siendo el Presidente de la República, tanto los candidatos, como cualquiera de nosotros podemos opinar, exponer nuestras ideas y discurrir nuestros proyectos ya que entendemos que todos los aspirantes actuales y quienes lo han ocupado con anterioridad únicamente lo harán una sola vez hasta ahora, es decir que nadie tiene experiencia en haber sido Presidente de la República de Guatemala, por lo tanto lo que yo pueda decir que haría si fuera el Presidente es tan válido como lo que dicen los candidatos, puesto que ellos hablan claramente de lo que harían también.

Si yo fuera el Presidente de la República, centraría mi Plan de Gobierno en unos pocos ejes de ejecución que deberían considerarse urgentemente, aspectos de seguridad, salud, educación, sistema vial, justicia y las bases para un pacto fiscal son urgentemente necesarias para iniciar a cambiarlas.  En la actualidad hay muchos candidatos cuyos planes de gobierno son verdaderos proyectos de volver a fundar esta nación, pero en la práctica solo cuentan con cuatro años, y ese tiempo no le brinda oportunidad de hacer transformaciones serias, sobre todo si el Congreso sigue como hoy en día.  Porque si en realidad queremos sacar adelante al país necesitamos por lo menos tres gobernantes a partir del que elijamos este año que sean gobiernos de transición y comprometidos independientemente de los partidos e ideologías que tengan a promover una verdadera transformación del Estado.  Por supuesto, necesitamos tres legislaturas que también tengan voluntad política de legislar en favor de proyectos serios, porque Diputados transas, mafiosos y con ánimo de enriquecerse ilícitamente como los que han ocupado las curules del Congreso salvo raras excepciones, ya no deberían tener cabida en los partidos políticos que, dicho sea de paso deben respetar el clamor popular de ya no postular delincuentes, transas, mafiosos que son verdaderas “joyitas”, que llegan al Congreso a continuar su carrera delictiva.

Sin embargo en este momento me centraré en tres aspectos fundamentales que necesitamos que un gobernante podría considerar y que yo consideraría como Presidente:

Si yo fuera Presidente, no me aislaría en lo absoluto de la realidad social.  Es un verdadero disparate que el Presidente de un país como Guatemala pretenda vivir en la Casa Presidencial que es un cuartel militar en pleno centro de la zona 1 de la ciudad, pero que no le permite al gobernante la realidad social de primera mano.  La Presidencia de la  República es incompatible con el aislamiento.  Un Presidente, no debe cambiar su forma de vivir si quiere demostrar transparencia, dado que dentro de 4 años será historia, debería de abandonar el aislamiento que le provee la Casa Presidencial, vivir en su casa es lo mejor, ya la SAAS deberá hacer su trabajo de brindar la seguridad que debe tener un gobernante.   Sobre todo la necesidad de verdadera transparencia del gobernante, ya no más gastos superfluos que incluyen hasta el alimento al Presidente y su Familia como si tuviéramos una monarquía.

Si yo fuera Presidente ofrecería la oportunidad de un verdadero pacto fiscal, habrá mucho que negociar pero como Jefe de Estado, debería reconocer que el Estado de Guatemala ha fallado a los guatemaltecos al hacer derroche de recursos que han ingresado por los tributos.  Debo empezar por promover en el Congreso una ley “de punto y aparte”, dando la facilidad necesaria para que todos los guatemaltecos pequeños y grandes contribuyentes empiecen de cero para cumplir con sus obligaciones tributarias, ellos han fallado y el Estado también lo ha hecho.  Quizá podría ser criticado por algunos, pero en realidad el Estado de Guatemala no tiene calidad moral para exigir el cumplimiento de obligaciones tributarias cuando no ha sabido utilizar los impuestos en beneficio de todos.  Esto incluiría que quienes están en la informalidad laboral y comercial, deban formalizarse para que también tributen, pero deben considerarse compensadores sociales y beneficios para ello.  Siempre me he planteado que los que están en la informalidad, para formalizarse necesitan un plan de pensiones para cuando no puedan laborar, puedan jubilarse y vivir su vejez dignamente.

Si yo fuera Presidente, no temería hablar de la necesidad de hacer una verdadera reforma educativa, que indefectiblemente acarreará confrontación con los sindicatos que tienen literalmente cooptado al sistema educativo, consumiendo casi todo el presupuesto del Ministerio de Educación, a costa de la niñez que sufre consecuencias de esta práctica insana.  Por ello aunque se deba suprimir el Ministerio de Educación y crear una institución que no solo vele por la educación preprimaria, sino que vele por la educación universitaria privada que salvo algunas  excepciones esta deficientísima y se tiene una institución inoperante como el Consejo de Educación Privada Superior (CEPS) que es una verdadera vergüenza por la forma en que ha autorizado el funcionamiento de Universidades de “garage”.

Sobre todo, si fuera Presidente tendría en claro que soy un ciudadano más que tengo la oportunidad de gobernar en beneficio de todos y que luego de cuatro años volveré a ser un ciudadano más, pero con un peso histórico grande.  Por ello me dedicaría a dejar un legado, una forma de gobernar transparente y leal no para dejar de trabajar al salir del cargo, sino para mostrar que sí se puede ser un buen gobernante en apego a la ley y pidiendo la sabiduría a Dios.   Cierto que no transformaría el país de la noche a la mañana, no pretendería eso pero si ser un gobierno de transición dejando las bases para continuar el desarrollo real de nuestro país.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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