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Democracia o corrupción

Nueva Sociedad

La democracia moderna es la organización política de las sociedades que comparte el poder  entre el gobierno y los ciudadanos(as) garantizando así la igualdad política que consiste en el derecho al voto, a la opinión, a la representación, y a ser representado, entre otros. La organización del Estado democrático se basa en la toma de las decisiones fundamentales de manera colectiva. Integra a todos los miembros o ciudadanos(as), haciendo uso de mecanismos de participación electoral como es el voto universal que es el da legitimidad a sus representantes. Todos sus miembros son libres e iguales, lo que requiere, además de practicar, saber, estudiar y educar a los ciudadanos para ejercer la libertad, la igualdad y la soberanía. En la democracia sus miembros son los ciudadanos(as) libres y activos, expresan su opinión y dan su criterio. Electoralmente todos(as) pueden participar en la toma de las decisiones importantes en la celebración de elecciones periódicas.

Los principios de la democracia actual están regidos por los derechos humanos: civiles, políticos,  sociales y ambientales Esto es lo que le da vigencia a acciones políticas como es la rendición de cuentas de los representantes políticos. Es la posibilidad de los ciudadanos (as) de participar y organizar el juicio político a los presidentes, como por ejemplo la intención de los Demócratas en Estados Unidos de someter a Trump, ante sus acciones antidemocráticas con las que toma algunas de sus decisiones.

En las sociedades se da cada vez más una relación estrecha entre democracia y pobreza con el ejercicio de la igualdad. Para que la igualdad sea una realidad, se requiere además de una adecuada producción una equitativa distribución de la riqueza. La propiedad privada de los medios de producción son los que generan la exclusión material para una mayoría de pobres y la apropiación de una minoría de  propietarios. Esto es posible superarlo con la ejecución de formas de distribución equitativas institucionalizadas. Con el aumento de la pobreza no se da el necesario fortalecimiento de la democracia, sino su debilitamiento. Esta relación inversa es posible demostrarla si se hace una evaluación entre el índice de desarrollo y el de pobreza, en el sentido de que cada vez es más difícil garantizar que a mayor desarrollo, menos pobreza. Con instrumentos distributivos y políticas públicas para la distribución de la riqueza se puede cerrar esta brecha. En Guatemala es urgente garantizar  una buena nutrición, educación y salud pública para la mayoría de los habitantes. Meta no superada aún el siglo XXI y que la mayoría de las sociedades ya dejaron atrás. 

Las reglas económicas de las sociedades actuales por definición aseguran la riqueza privada, no la colectiva, aunque se dan nuevos intentos para fortalecer una nueva economía social (Joseph E. Stiglits, 2019) que ayuda e incluye al desarrollo económico de sus miembros, por ejemplo con las cooperativas. Esta forma posibilita la redistribución del ingreso y la riqueza generados entre sus asociados. Un mayor desarrollo social posibilita una estabilización progresiva y una disminución de la pobreza. Esto también ha sido  posible con la ejecución de las políticas públicas que lleven a la articulación, participación e inclusión de sus miembros.

Según el economista Amartya (2018) el principio de igualdad y de participación democrática hace que en una democracia sólidamente construida ninguna sociedad democrática sufra de hambruna. Lo anterior hace posible afirmar, por lo tanto, que Guatemala no tiene una democracia fuerte  e incluyente. La práctica política en Guatemala se ha basado, hasta ahora, en un sistema de  exclusión, participación y de repartición de la propiedad, la riqueza y los bienes materiales entre unos pocos, con mecanismos poco recomendables o anti democráticos que han permitido la conformación de una estructura socio económica elitista al extremo. Algunos países han logrado fortalecer la democracia (o igualdad) económica, con la incorporación al sistema económico de los pequeños propietarios y productores a través de  cooperativas de producción y de servicios. Funciona bajo el principio y el esquema de dirección de sus miembros como iguales  y como propietarios (grandes y pequeños). El fin es poder llenar sus necesidades básicas como la alimentación, la salud y la educación. La función fundamental del Estado es estabilizar la economía para elevar los niveles de crecimiento y de empleo, mantener el orden público, evitar abusos y arbitrariedades, y, sobre todo, prevenir la corrupción. En este sentido el Estado de Guatemala es débil  o inexistente.

Ciudadanía: los sistemas democráticos descansan en la participación de sus miembros. A mayor participación ciudadana mayor democracia. En el siglo XXI se ha demostrado que la  participación ciudadana fortalece y garantiza a la democracia. El proceso democrático es el objetivo fundamental para transformar las condiciones de injusticia, promover la justicia y el acceso a ella.

Corrupción: es entendida como la práctica en consiste en hacer abuso del poder para sacar provecho propio, económico o político. En este sentido en Guatemala se ha entronizado y hasta institucionalizado la corrupción política (no la democracia) como sistema político. La corrupción política es hacer un mal uso del poder político para sacar ventaja ilegítima. Esto hace urgente buscar medidas para eliminar esta corrupción en el Estado. Fortalecer instituciones cuya función sea acabar con esta terrible lacra social  con plataformas de participación,  control ciudadano y con acciones punitivas ejemplarizantes.

El tráfico de influencias, el soborno, la extorsión, el robo, el mal uso y desviación de los dineros públicos, tan común en esta nación, ha llevado a diferentes analistas a señalar de cleptocracia al sistema guatemalteco, pues está centrado en el enriquecimiento ilícito de sus dirigentes. Este es el motivo que ha llevado a casi todos los gobiernos, después de la firma de los Acuerdos de Paz, a olvidarse de las grandes dificultades que tiene esta sociedad. Ejemplo de esto  es que aún después  de 20 años, no se ha logrado una capacidad de realizar un plan  nacional nutricional para combatir la pobreza y la desnutrición infantil. Situación que se ha agravado en los últimos años con la sequía.

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