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Cristobal Pérez-Jerez

El caos de las ideologías extremistas

En este viraje de la historia, lo importante es tomar el poder y ejecutar al adversario. Aunque sea por la vía ideológica. Son constantes los cambios de partido o grupo de interés. La gente que un día era de derecha se pasa a la izquierda y viceversa. Lo importante es tener cerca un puesto de poder y acumular riquezas sin producirlas. La esperanza de un mundo mejor murió.

Educación dual genera pasiones en Costa Rica

Obviamente, los problemas acumulados de bajo crecimiento del PIB, desempleo, pobreza y brechas entre ricos y pobres generan un caldo de cultivo para la confrontación. Surgen los grupos interesados en resolver los problemas por la vía violenta, pero no nos dejemos engañar. La población tiene motivos para revelarse, la corrupción, el enriquecimiento ilícito y la manipulación por parte de empresarios y burocracias tienen al pueblo en punto de ebullición. No es la maldad de algunos agitadores demagogos y oportunistas el que toca a combate, son los problemas no resueltos que alcanzan su tope con el desajuste fiscal.

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Estas redes son capaces de generar pensamiento, y convertir los debates en acciones coyunturales sin sentido estratégico. La gente toma posiciones en torno a grandes temas y debates sin entender de qué se trata la esencia del asunto. El que promociona más y con mayor efecto sentimental logra que la gente se mueva en direcciones injustificadas. Es un mundo de marionetas, en que los hilos los mueven las pasiones y la visión imaginaria de un colectivo con capacidad de comunicarse sin contenido.

La democracia nunca muere

En conclusión, el proceso electoral en Guatemala, aunque sesgado, ha dejado un nuevo panorama social, los grupos de derecha e izquierda tienen un marco común para negociar, discutir y ponerse de acuerdo. Han emergido fuerzas indígenas con visión política más clara para el futuro multinacional. Y los problemas acumulados contra Estados Unidos presionarán para soluciones reales de los problemas sociales y ambientales. Veremos si el quetzal, por fin, remonta su vuelo.

Los puntos débiles de nuestra realidad

Es el caso de los pueblos de Guatemala, quedaron tan marcados por la historia de la invasión europea, con sus mitos de superioridad de la religión cristiana, la raza supuestamente blanca y el brutal designio de disponer del trabajo esclavo de las mayorías, que, a este pueblo le gusta repetir una y otra vez los mismos procedimientos durante décadas y milenios. Así fue el último proceso electoral, quedo como siempre en nada y en lo mismo. Es lo que hay y no puede cambiarse.

Guatemala prolonga la incertidumbre

Guatemala, al igual que sus socios del cuadrante del norte, vive principalmente de dos fuentes externas no productivas: la ayuda externa y las remesas de familiares, juntas estados dos entradas de dinero generan, tal vez, el 60 o 70% de los ingresos de divisas del país. Trump y la Comunidad Europea podrían usar el recorte de estos flujos como carta para presionar a la persona electa a realizar algunos cambios indispensables para frenar la corrupción, el narcotráfico y el lavado en estos territorios.

¿Quién ganará las elecciones en Guatemala?

En todos los países la monstruosa deuda pública deja limitadas las opciones para los gobiernos. Y los objetivos por alcanzar son contradictorios. Por un lado se tiene que recuperar el crecimiento económico, lograr la sostenibilidad de la deuda (que ni Estados Unidos tiene segura), y al mismo tiempo alcanzar objetivos sociales solidarios, inclusivos y generalizados que alejen el fantasma del resurgimiento del fascismo, el izquierdismo y la confrontación. En la noche del domingo, en Guatemala se sabrá sí tenemos esperanza o nos preparamos para cien años más de soledad.

Nace una nueva Centroamérica

A nadie le interesa el futuro de los pueblos de la Centroamérica histórica, solamente a quienes quieren parar la migración hacia Estados Unidos. En segundo lugar, lo más importante: México es consciente, por primera vez, de que no es un país del norte de América, es solamente eso, un país centroamericano; esa consciencia pudiera ser el detonante de generar reformas de modernización del reino y la capitanía históricos, para convertirlos por fin en repúblicas democráticas capitalistas.

Cómo salir de la oscuridad

Todos quisiéramos creer en milagros y que la elección nacional sea como el final de las confrontaciones de juego de tronos y nos deje una república institucionalizada y con el inicio de una nueva cultura. No de discriminación, traiciones y corrupción, sino de equidad y solidaridad.
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