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José Fernando García Molina

Soberanía popular violentada

Se dice que cerca más de 3 mil actas presentan “anomalías”. Se agrega que “apenas” es el 3%. Si el banco que maneja las remesas se equivocara 3 veces en cada 100 envíos. Causaría una pérdida de “solo” $ 280 millones (3% de lo enviado), los migrantes estafados lo habrían demandado y los funcionarios a cargo estarían en la cárcel. Si la pérdida fuera de 1% ($90 millones) sucedería lo mismo. No se trata sólo del monto defraudado sino también del acto mismo de defraudar.

Hoy vs 1982

Con honrosas excepciones (*) los candidatos de hoy han sido incapaces de agruparse para denunciar el fraude cometido. En vez de hacerlo, siguen profiriendo mutuos oprobios y falsas “noticias”. La defensa del principio que establece que la soberanía radica en el pueblo ha quedado en manos de honorables ciudadanos que hoy lideran a la población para que muestre su indignación y se manifieste dispuesta a pelear por el más legítimo de sus derechos civiles.

Del fraude electoral

Y aquí estamos hoy, en nuestra Guatemala, como volviendo al pasado con un proceso electoral profundamente cuestionado. Con los miembros del TSE buscando, desesperadamente, salir del atolladero donde su ineptitud e incapacidad los ha llevado. Porque nadie los puso en el terrible entredicho donde se encuentran. Lo hicieron ellos mismos, solitos.

El pato

El irrespeto a la voluntad popular es el acto más terrible de imaginar en contra de la soberanía de la Nación. Esta descansa en los ciudadanos (quienes tributan para sostener al Gobierno y sus funcionarios), quienes la delegan en las autoridades. Los más importantes representantes de los ciudadanos son los Diputados al Congreso Nacional de la República. A ellos a quienes corresponde actuar, en primer lugar, ante tal atropello. Cuando los diputados no lo hacen, se deslegitiman y dan lugar a acciones populares directas.

Intríngulis electoral

Termino, instándolo a votar. Será mucho mejor si al hacerlo selecciona a uno de los candidatos, en vez de votar nulo. Es su decisión, es nuestro país. Tengo una recomendación para usted: Recuerde llevar anotado el nombre del partido al que pertenece su candidato. Entiendo que en la papeleta no figurará el nombre de los candidatos, solo el de los partidos.

El criterio ético

Yo le sugiero a usted, amable lector, pensar en usted mismo, en sus hijos y en cómo se formaron. Piense también en los siguientes candidatos (he omitido a los de izquierda y los que quedaron fuera de la papeleta) y trate de imaginar cómo podrían haber sido cuando andaban por los quince años. Evalúelos desde un criterio ético. Danilo Roca y Manuel Martínez; Héctor Estrada y Yara Argueta; Estuardo Galdámez y Betty Marroquín; Roberto Arzú y José Antonio Farías; Guillermo Cabrera y Ricardo Sagastume; Luis Velásquez y Arturo Soto; Pablo Duarte y Roberto Villeda; Alejandro Giammattei y Guillermo Castillo; Isaac Farchi y Ricardo Flores A.

El resarcimiento

Los ciudadanos observamos, entre suspicaces y asombrados cómo el Ejecutivo responde a estos supuestos exmilitares proponiendo una “mesa de diálogo”. No hay lugar para el diálogo cuando se está frente a una extorsión abierta: Sabotearemos las elecciones si no nos pagan –dijeron, con absoluta claridad.

Los joyeros

Les hicimos ver que son dueños de su vida. Que su futuro depende de ellos, solo de ellos. Que no deben esperar nada del Gobierno. Desde luego, si algo llegara este a ofrecerles, que lo reciban. Por poco que fuera, sería una ganancia. Les dijimos que ellos podían, les demostramos que eso era verdad... Y lo creyeron. Pero hacía falta que otros también les dijeran lo mismo.

La CC vs Zury

Habrá que respetar el fallo de la Corte de Constitucionalidad. Esa es condición para mantener el Estado de Derecho que tanto propugnamos. Ello, sin embargo no significa, de manera alguna, que debamos respeto a sus magistrados. En particular a la magistrada Robinson (Gloria Porras). Vergüenza para ella. Que padezca una intensa apnea del sueño. Que todas las madrugadas despierte sintiendo que muere por ahogamiento.