Citas de la Semana




El caso Mayerling, ¿real suicidio?

Durante el mes de enero de este 1889, Viena se encontraba en el apogeo de su gloria, capital de un gran Imperio donde se hablaban 15 idiomas y se profesaban 5 religiones diferentes. Los palacios, los teatros y en la Ópera celebraban fastuosas fiestas donde se bailaban valses y polkas al ritmo de la orquesta de la familia Strauss. El día primero de febrero llega la noticia de la muerte de Rodolfo. El futuro emperador ha muerto.

El terremoto de Lisboa

Primero de noviembre de 1755, día de Todos los Santos Difuntos. Lisboa. Las iglesias y capillas de todo el país están llenas de los muy devotos portugueses. A las 9:40 de la mañana las campanas de las iglesias comenzaron a sonar solas. Nadie sabía lo que estaba por llegar. Hasta ahora el más fuerte de los terremotos acaecidos en Europa con el que comenzaron los estudios de sismología.

La Madona Sixtina

Fue el papa Julio II quién solicitó a Rafael Sanzio esta obra con el objetivo de decorar su tumba. Rafael es uno de los grandes exponentes del renacimiento italiano, ese momento que devolvió con el arte la humanidad y su razón de ser al hombre, otorgándole al ser humano la posición que desde entonces ocupa en el Universo. Junto con Leonado da Vinci y Miguel Ángel es considerado uno de los tres más grandes artistas italianos de su época.

Nefertiti, Reina de Egipto

Lo que sí se sabe con certeza es que Nefertiti fue la principal esposa de Akenatón, uno de los últimos faraones de la dinastía XVIII de las 30 que tuvo Egipto y que pasó a la historia por el faraón que rompió con la religión politeísta establecida. Según las pocas efigies que de él quedaron Akenatón tenía rasgos muy extraños. Un cráneo extremadamente alargado, un rostro también muy largo y ojos enormes y almendrados. Con Nefertiti, Akenatón tuvo 6 hijas y todas ellas tenían los mismos rasgos longilíneos de su padre.