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Ciudadanía comprometida

Manolo José Tuyuc

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La promoción (de promover) de la ciudadanía comprometida no solo tiene que ver con la transmisión de saberes cívicos que tradicionalmente se entienden en respeto a símbolos patrios (en la edad escolar inicial y media), realización de actos cívicos o el llamado a ejercer el sufragio (cuando se es mayor de edad) sino que pretende encender iniciativas para el involucramiento del individuo con los demás, a fin de tomar decisiones, para modificar, diseñar y realizar todo lo que se relaciona con la vida colectiva e individual. Los compromisos deben ir más allá de un mero cumplimiento mecánico y vacío de los dos primeros ejemplos. Es imperioso que se logre una participación real y objetiva en las dinámicas comunitarias y partidarias pero no únicamente en relación con las elecciones o en movilizaciones.

Si bien es cierto actualmente comprendemos al ciudadano como un miembro de una comunidad a quien se le otorgan derechos, libertados y que recíprocamente se encuentra obligado al cumplimiento de deberes para con la comunidad, para lograr un pleno desarrollo no basta con que sus compromisos civiles sean cubiertos, esto solo conduciría a un estancamiento y a un funcionamiento circular uniforme, tomando en cuenta que lo real es que ni siquiera esto se ha llegado a lograr que se dé.

La ciudadanía ideal debe estar basada en una actitud permanente de compromiso evidenciada en comportamientos críticos, tolerantes, responsables y libres, que sucedan y estén presentes en todos los ámbitos de la vida humana, en lo personal, familiar, escolar, laboral, comunidad y país. Esta actitud debe cultivarse igualmente en todos estos ámbitos puesto que en todos se desenvuelven los individuos.

La tarea principal es aunar esfuerzos no solamente para intentar describir o formular a ese ciudadano comprometido, sino más bien en construir estrategias para formar o estimular a las nuevas generaciones con esta nueva visión. Indudablemente una de las áreas más prometedoras para esto es la escuela, pero se debe luchar para corregir o alterar el sistema actual que se basa en una lógica de premios y castigos.

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