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Hablando de visitas y traiciones

Pasó el segundo día de exposición del juez Miguel Ángel Gálvez, en la fase concluyente de la primera declaración del caso Cooptación del Estado, y la cátedra de Derecho aún parece estar iniciando. Pero aún con ello, conforme el juez avanza en sus argumentos, más parece pesar la balanza en contra de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti.

Es más, ahora hasta nuevos elementos, no mencionados por nadie durante las declaraciones, han salido a relucir. Desde extrañas visitas ahora negadas, hasta traiciones que se juraron nunca ocurrirían.

Del primero de los casos pueden dar fe Juan Carlos Monzón, el colaborador eficaz, y Carlos Mencos, el contralor general de Cuentas de la Nación. Según el detallista juzgador, Mencos visitó en repetidas ocasiones a Monzón, en la oficina que el colaborador tenía en el edificio Sixtino, en la zona 10. Dice el juez, en tono sarcástico, que en más de alguna intercepción de llamada telefónica se puede escuchar que en el círculo que giraba alrededor de Monzón, ya se hablaba de Mencos como contralor, incluso antes de la votación en el Congreso.

Y en el segundo de los casos, la sorpresa fue que alguien que juró no traicionar nunca a Baldetti, solo cumplió en el ámbito público, porque una vez pudo hacerlo en privado, soltó la sopa. Según el juez, Daniela Beltranena, habría sido quien le contó, detalle a detalle, cómo se hicieron algunos negocios turbios, incluidas las compras de las aeronaves.

Véase entonces, que cuando se trata de salvar el pellejo propio, hasta el más “fiel” pierde la cordura y juega a Judas.

Desde que este proceso inició, en su fase de primera declaración, la verdad es que nada interesante y de peso se ha escuchado como argumento real de defensa de alguno de los sindicados. Todos, sin excepción, se dedicaron a despotricar en contra de Monzón, quizás apuntando como estrategia al desprestigio del colaborador para así botar todo el caso que, según ellos, estaba sustentado única y exclusivamente en su declaración.

Pero terminaron boquiabiertos cuando escucharon las primeras palabras del juez Gálvez, al decir que no tomaría en cuenta el testimonio de Monzón y que su fallo se basaría únicamente en los otros medios de investigación que, por lo visto, tienen mucho más peso que las palabras del colaborador eficaz.

Este fin de semana será largo para todos aquellos involucrados en este proceso. Pero también para los guatemaltecos que, con ansias esperan la resolución del juez. Esta, posiblemente, se conozca hasta el lunes, aunque podría ir un poco más allá en el tiempo, dado el estilo del juzgador para exponer sus argumentos.

Lo cierto es que, a ojo de buen cubero, pareciera que todo apunta a que la mayoría de implicados, si no es que todos, terminarán enfrentando un juicio formal en el caso Cooptación del Estado, al que se han adherido La Cooperacha y TCQ.

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