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juan-rodriguez

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega, o NorwegianMinistry of ForeignAffairs, dice en su portal en Internet que su principal objetivo es promover los intereses de Noruega internacionalmente. Traduzco: “Los intereses de Noruega son determinados por diversos factores como su ubicación geográfica en un área estratégicamente importante, su economía abierta, su posición como un Estado costero y su administración sostenible de recursos marinos, y su exportación extensa de aceite y gas.” No habla sobre la injerencia en los asuntos internos de otros países…

Una de las desdichas de ser del tercer mundo es que siempre, siempre, los países del primer mundo se sienten responsables de intervenir. Y lastimosamente una ayuda que muchas veces cruza el plano interno abordando incluso una agenda política. Estos países tienen otra, definitivamente otra, historia. Otra cultura. Otro modelo. Otra idea de socialismo. Otro mundo. Países que pretenden venir a componer las cosas desde su cosmovisión escandinava. Un Estado de bienestar que no necesariamente aplica a las condiciones y demandas de una izquierda radical y rezagada desde tiempos de la guerrilla que ha existido en Guatemala.

Noruega es el caso típico. Idílico y desarrollado a más no poder. Mira con ojos caritativos, quizá genuinamente, a todas las minorías que han sido excluidas de sus derechos y apoya sus causas. Pero de un continente a otro, lo que se solicita y lo que en realidad se ejecuta tiene una agenda abismalmente opuesta, que todos sabemos es el ingreso económico de varios remolones oportunistas que hoy ven estas ayudas como su principal fuente de enriquecimiento.

La embajada de Noruega está en proceso de cierre este 2016 por “cambios que se producen en el servicio exterior y en nuestra presencia internacional (que se dan como) resultado de nuestras prioridades políticas y condiciones presupuestarias”. En su comunicado de despedida de noviembre del año pasado resaltaban que “Noruega ha tenido una cooperación larga y cercana con Guatemala”, esperando que la relación pueda seguir de igual forma. Oh mi Dios, si esto es cooperación, ¿por qué no lo hacemos de ambas vías? Estoy seguro que nosotros entendemos de igual forma su problema de consumo de drogas como ustedes entienden las demandas de CODECA. ¿Nos vamos a poner carteles y promovemos que haya paros por ser el segundo país con más muertes por sobredosis de drogas de Europa? No lo haremos. Primero porque no tenemos como financiarlo, segundo, porque no es nuestro problema, y ¿qué vela tocamos en ese entierro? Ninguna.

En el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores se pueden revisar los subsidios entregados por país a Guatemala. Muchas causas son genuinamente válidas: programas para darle acceso de educación a los niños más marginados de la sociedad, a través de SavetheChildren. Apoyo a la Cruz Roja para programas de prevención de enfermedades de transmisión sexual. Pero existen ayudas que se han dado por períodos incluso de 5 años con más de 6 cifras anuales a instituciones con agendas políticas determinadas como la famosa de nuevo esta semana, CODECA. ¡Y vaya si eso no es injerencia!

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