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En Chichicastenango, un camposanto de colores

Por: Jorge Mario Juárez

En Chichicastenango, un camposanto de coloresEl pueblo chichicasteco, considerado la Meca del Turismo, se encuentra ubicado a 145 kilómetros de la capital. El Día de Todos los Santos, 1 de noviembre, se engalana con sus grandes tradiciones y el 2 los pobladores se hacen presentes en el cementerio para adornar los mausoleos de sus seres queridos. Una noche antes del 1 de noviembre un grupo de muchachos, representando a las ánimas, sale a recorrer las calles, vistiendo de blanco, con tambores y gorgoritos para pedir la cabecera, que no es más que güisquiles y elotes, los que después se comen a medianoche en el cementerio, esta tradición lo que busca es demostrar que no le tienen miedo a la soledad del camposanto.

La alegría del Día de los Santos es presenciar la procesión de todas las sagradas imágenes que recorren las calles de este centenario poblado. Las danzas de El Torito y Mejicanos despiertan la atención y admiración del pueblo mash. En Chichicastenango, un camposanto de coloresCon 15 días de anticipación antes de esta fecha los pobladores comienzan los preparativos, pintan las tumbas y limpian el cementerio, ya que aquí la muerte no da un paso a un mundo negro sino a una explosión de colores y alegría en honor de los que se fueron y tener presente siempre a sus antepasados. Al llegar al centro del pueblo mash en su atrio se encuentra la venta de flores, las que los pobladores compran frescas y lindas “para bajar a adornar” como dicen allí.

La alegría de las tonalidades de los colores en las tumbas de la necrópolis, el color encierra un mensaje y un lenguaje propios: las madres se entierran bajo el color turquesa que significa protección para las mujeres, los niños se sepultan de celeste y las niñas de rosado. Los abuelos son enterrados con brillante colorido amarillo, que significa la protección del sol sobre la humanidad. En el centro del camposanto hay un santuario de origen maya donde se hacen ofrendas con incienso, candelas, alcohol y en varias ocasiones el sacrificio de algún animal, es la admiración de los turistas que todo el año visitan este lugar.En Chichicastenango, un camposanto de colores

Hay tumbas donde se sepulta en la tierra con una cruz sencilla hecha de madera, en otras un mausoleo bien acabado y un sector, también, en el cual los panteones lucen lujosas estructuras de vidrio, azulejo o hierro. Destacan una réplica de una pirámide maya, un palacio chino y construcciones con fino acabado. La tumba más antigua es el de la señora Susana Coronado quien falleció en 1893. Chichicastenango es el vanguardista de la cultura maya, pueblo noble y fiel a sus costumbres.

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