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¿Conciliar familia y trabajo?

La pregunta primera es ¿se puede? Y la respuesta debe ser que sí; y no solo por la familia, base de la sociedad sino por la eficacia del mismo trabajo. Aunque el horario tradicional de trabajo sigue siendo lo más común, se están desarrollando iniciativas que responden al deseo de conciliar vida familiar y laboral. Y se plantea cada vez más claro que hay que impulsar medidas que ayuden a los laborantes a liberar tiempo para estar con su familia y con sus hijos. A esto comentaba la Dra, Mª Teresa López, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid que parece necesario buscar el equilibrio en el uso del tiempo y tener presente esa máxima que dice que: “un hombre desdichado es el que, para ser rico, emplea demasiado tiempo en trabajar para hacer dinero y demasiado poco para experimentar el amor con su familia”. Bien…

Solo como una muestra del esfuerzo que se está haciendo para concertar el tiempo que se dedica a la familia y al trabajo, transcribo una de las formas de flexibilidad más comunes en las empresas europeas -hay más-: el llamado flexitime que consiste en que el empleado tiene que estar en su puesto en una franja del horario que determina la compañía, pero puede variar el resto del horario hasta completar su jornada, lo que le permite adaptar, por ejemplo, la hora de entrada y salida y acomodarla a las necesidades familiares, punto particularmente importante, y no solo para las madres… Según datos de Eurofound, en 2013 casi el 70% de las compañías ofrecía esta posibilidad a sus trabajadores (ver aceprensa 1febr17). Relativo al tema, si bien centrado particularmente al trabajo de las madres, se recuerda una historia sucedida en EE. UU. Emily, hablando con una amiga, cuenta que estaba renovando un documento personal. Cuando le preguntaron ¿Cuál es su ocupación? ella respondió: “Soy una Investigadora Asociada en el Campo del Desarrollo Infantil, y Relaciones Humanas.” La funcionaria que preguntaba se detuvo y me miró -cuenta Emily- como si no hubiese escuchado bien. Repetí el título lentamente, haciendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada cómo mi pomposo título era escrito en el cuestionario oficial. Y técnicamente hablando, fue impactante el estudio de la compañía Salary (Salary.com) hizo sobre el valor del trabajo de una mujer encargada exclusivamente de atender a sus hijos y su hogar. El estudio viene a concluir que si a las madres que trabajan en casa se les pagase por su tiempo y calidad de trabajo, ganarían unos $134 mil al año. Podríamos concluir recordando que la familia es el lugar donde desarrollamos afectos y virtudes.

Ese es el primer “trabajo” para las madres y padres: amar y educar, pero necesitan tiempo. Lograrlo es tan importante como fue para la sociedad la conquista laboral de la jornada de ocho horas, o las vacaciones pagadas… Igualmente, proteger a la familia con medidas que permitan a las madres y padres dedicar tiempo a su familia, aun trabajando, es muy bueno para toda la sociedad; bueno para el trabajo de las empresas y excelente para la familia, base de la sociedad.

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