Press "Enter" to skip to content

Liga al rojo vivo

Los números son fáciles de entender: si Real Madrid o Barcelona ganan todos los partidos que les restan, cantarán el alirón, algo que ha sido posible tras los pinchazos  del conjunto de Chamartín frente a Valencia y Las Palmas.

Hasta esta jornada, el Real Madrid era el único que dependía de sí mismo, porque superaba en un punto al Barcelona y tenía un partido aplazado frente al Celta. Así las cosas, si los azulgranas ganaban en el Bernabéu en la jornada 33, aún dependían de que los blancos fallasen en un partido más para ganar el título.

Pero ahora no, ahora los de Luis Enrique serán campeones si ganan los 39 puntos que aún deben disputar, porque ya sacan un punto al Madrid, que serían cuatro si asaltan el Bernabéu, lo que haría estéril el triunfo de los blancos en el partido aplazado frente al Celta.

Claro está que esta ecuación admite la misma lectura pero en sentido contrario. Es más, al Real Madrid le bastaría con empatar el encuentro frente al Barça para ser campeón si gana el resto de partidos, así que aún tiene cierta ventaja sobre el equipo de la ciudad condal.

El que no depende aún de sí mismo es el Sevilla, que sí daría caza al Barcelona si lo gana todo pero dependería de que el Madrid al menos empatase uno de sus restantes duelos para que el trofeo viajara a la capital de Andalucía.

Goleada de contrastes

El Barcelona goleó 6-1 al Sporting de Gijón colocándose líder de la Liga española. Leo Messi abrió el marcador de cabeza (9), antes de que el sportinguista Juan Rodríguez marcara en propia puerta (11) y Carlos Castro recortara distancias al aprovechar un rebote en el palo (21). Luis Suárez, que provocó el gol en propia puerta de Rodríguez hizo el 3-1 con una volea (27), Paco Alcácer marcó el 4-1 rematando un pase de Messi (49), Neymar rubricó el 5-1 de falta directa (66) e Ivan Rakitic hizo el 6-1 (87).

Al final del encuentro, el técnico azulgrana, Luis Enrique, anunció que la próxima temporada ya no continuará en el Barcelona, lo que conmocionó a sus propios dirigidos, quienes se sorprendieron ante el anuncio de Lucho.

Sin el milagro

Cómo llevar a palabras la locura, cómo describir lo que deja sin aliento. Hay días que contar el futbol es un privilegio pero es imposible. Porque decir que el Real Madrid igualó en los minutos finales un 1-3 jugando con uno menos desde el minuto 47 se queda corto. Porque contar que la UD dominó en el Bernabéu pero se marchó sin premio es injusto para los amarillos. Y porque hacer un listado de polémicas en un duelo tan intenso, vivo y precioso sería repugnante.

Falló mucho, muchísimo el equipo de Zidane antes de que el árbitro señalase penalti por mano de Dani Castellano y Cristiano fusilase desde los once metros. Cogió el balón de la red con una fe inquebrantable, con la misma con la que empató con un cabezazo en el que giró el cuello medio Bernabéu en el minuto 89. Empate de milagro que les conduce irremediablemente al segundo lugar.

%d bloggers like this: