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Nochebuena y Navidad

#Emunah

Guatemala es un país lleno de cultura y tradiciones; resultado de una extensa tradición cultural que se remontan desde los mayas, seguido por las tradiciones de la época colonial y el catolicismo, culminando con la época contemporánea. Entre éstas celebraciones, quizás las más conmemoradas, no sólo en Guatemala sino también en el resto de los países latinoamericanos, son las fiestas decembrinas.

Aunque las costumbres varían de unos países a otros, las festividades del 24 y 25 de diciembre en Guatemala son muy significativas, ya que son fechas que están llenas de tradición y principalmente de convivencia y unión familiar. La Nochebuena tradicionalmente es la celebración de la víspera del día de Navidad o nacimiento de Cristo Jesús, nuestro Salvador y fundamento de la fe Cristiana.

Sin embargo, con el paso de los años, las fiestas navideñas han tomado un significado más comercial y menos religioso. Actualmente la temporada navideña se caracteriza más por las compras de regalos, el consumo comidas típicas navideñas y de bebidas alcohólicas, y fiestas desenfrenadas.

¿Qué pasó? ¿Por qué si en Latinoamérica esta tradición empezó con la conmemoración del nacimiento de Jesucristo en Belén, nosotros decidimos transformarla en algo nuevo? Alguien podría decir yo no celebró la navidad porque no es bíblica, y luego proporcionar evidencias de que esta celebración se originó con una festividad pagana.

Independiente de sus origines en la historia de la humanidad, es un hecho que ésta tradición -en toda latinoamericana- proviene del legado de la iglesia católica y está centrada en el nacimiento de Cristo Jesús. Esa es la tradición que nos llegó, y no es de extrañar que siendo Guatemala un país con fuertes raíces cristianas aún tenga muy arraigada esta festividad.

Pero si observamos con atención a nuestro alrededor, miraremos que ya muy poco queda de esa tradición que tenía que ver con Cristo Jesús. Entre los símbolos navideños resalta Santa Claus, el árbol de Navidad, las luces navideñas, campanas, esferas, pascuas y predominan los colores verdes, rojo, dorado y plateado.

Actualmente millones de personas celebran la Navidad, pero en vez de Jesús, ahora el protagonista de la navidad es Santa Claus quien es considerado como el que trae los regalos a los niños. Y eso lleva a preguntarme, ¿Por qué los seres humanos tendemos a alejarnos de todo lo que tenga relación con Dios?

La pregunta no se basa en que ¿si esta bien que los cristianos celebren la Navidad o no? ¿O si es bíblica o no? El punto aquí es ¿Por qué si se nos dio la oportunidad de celebrar y recordar el nacimiento de Jesucristo en un día del calendario, nosotros poco a poco decidimos modificar dicha celebración?

Lastimosamente el ser humano tiende a olvidarse de Dios. La historia repetidamente confirma que, en la búsqueda de satisfacciones personales y posesiones, el ser humano poco a poco descuida su relación con Dios. La Biblia nos muestra que los israelitas no tardaron en olvidarse de todas las bendiciones y milagros que Dios hizo con su pueblo.

Salmos 106 menciona “Olvidaron al Dios de su salvación, Que había hecho grandezas en Egipto, Maravillas en la tierra de Cam, Cosas formidables sobre el Mar Rojo.” De igual forma hoy en día tendemos a olvidarnos de Dios; y muy pocas de nuestras actividades diarias tienen alguna relación con lo divino. Muchos tienen conocimiento de Él pero no tienen una relación con Él.

Así que esta Nochebuena y Navidad, en vez de enfocarnos en sus orígenes, enfoquémonos en celebrar una vez más ese majestuoso acontecimiento que con bastantes detalles se registran en los evangelios. Festejemos la “buena noticia” de nuestra salvación por medio de Jesucristo con alegría, y mantengamos ese espíritu durante todo el año para hacer la diferencia y compartir el amor de Dios.

¿Qué perdemos si “usamos ese día” y celebramos con nuestros amigos y seres queridos el amor de Dios? La unión familiar es uno de los rasgos más destacados de la fe cristiana, por ello la mejor forma de conmemorar y disfrutar de este día es honrando a Jesucristo, y celebrando su amor con nuestros seres queridos en esta Navidad.

Abramos la puerta de nuestros corazones para dar cobijo al Jesús que muchos olvidan, y compartamos de su amor unos con otros con actos de generosidad. La Biblia dice que “Hay más dicha en dar que en recibir” y que hay que dar “no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre.”

Por gratitud hacia Dios y para gozar de esa salvación, hagámoslo parte integral de nuestras vidas. Desde el momento que Dios nos permite pasar una linda Navidad en unión familiar ya debemos sentirnos agradecidos con Él. Valoremos el amor de Dios y el de nuestros familiares no sólo en estas fechas, sino todos los días del año. ¡Feliz Nochebuena y Feliz Navidad!

TEXTO PARA COLUMNISTA