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El proceso de privatización en Guatemala

Hablemos De Economía

En esta oportunidad comentaré sobre el proceso de la privatización en Guatemala que se generó a mediados de los años 90. Comenzaré dando una breve explicación de lo que es la privatización. 

La privatización está usualmente ligada con la venta total o parcial, al sector privado o a los empleados, de empresas que son propiedad del estado, o sea, la privatización de la propiedad. En el establecimiento de las causas de este proceso comentado hasta nuestros días y por el cual muchas personas en Guatemala, se preguntan el porque se hizo, es importante señalar la verdadera esencia del mismo.

La privatización no debe de entenderse como la mera venta o traslado de la propiedad, los bienes y servicios estatales a manos del sector empresarial; este fenómeno debe entenderse más bien como la forma de funcionamiento de una economía gobernada bajo las políticas neoliberales. 

Es cierto, que existe una acción por la cual todos los activos de las empresas estatales se privatizan en su totalidad para un mejor funcionamiento de su economía, es decir, se traslada el control y la regulación de la economía del estado al mercado.

El estado es considerado por los neoliberales como un mecanismo que con exclusión de otros asegura la acumulación de capital. Por lo tanto, se supone que el estado permite salvar aquellos capitales que van a la ruina en épocas de crisis, tal como ha sucedido en otros países o como ocurrió en Guatemala a mediados de los años 90 con los bancos comerciales, de esta forma se crea un mecanismo que asegura las ganancias las cuales se mantienen en forma privada entre ciertos grupos y elimina las pérdidas, las cuales son socializadas.

En Guatemala los mercados de capitales son incipientes y altamente concentrados por lo que se presentan limitaciones si se pensara en ventas directas a personas individuales o jurídicas mediante colocaciones privadas; además este procedimiento concentraría aún más el ingreso y la riqueza en el país. 

Para muchos guatemaltecos la privatización de las grandes empresas estatales comienzan con el gobierno de Alvaro Arzú entre 1996 a 1998 cuando se privatizaron algunas empresas tales como: GUATEL, INDE, CORFINA, FLOMERCA, Y FEGUA. Tras esto el mal sabor que nos quedó anteriormente tras el negocio privado de AVIATECA, es un ejemplo de cómo NO SE DEBE PRIVATIZAR. Aunque atendiendo únicamente al aspecto de la generación de utilidades porque su eficiencia en el país es cuestionada.

Las causas más comunes que se esgrimen como justificación para dichas privatizaciones es la carga presupuestaria (subsidios de aquellos años) que le representaba al estado su sostenimiento; la incapacidad de afrontar el servicio de la deuda interna y principalmente, la externa; tal como muchas publicaciones generadas en aquellos años las denotan, así como también la necesidad de capitales de inversión para la ampliación de su infraestructura y cobertura de sus servicios.

No obstante, solo el tiempo es testigo, si lo que el gobierno de Arzú hizo en aquella época con privatizar dichas empresas fue acertado o no, ya que según su biografía en wikipedia de donde tomó el siguiente párrafo dice así: ” En la actualidad, Guatemala cuenta con una industria moderna, pujante y competitiva en materia de telecomunicaciones, según opinión de adeptos a la medida “.

Por lo tanto, mi conclusión es la siguiente: “Las privatizaciones en Guatemala, abrieron el camino a la competitividad mundial e hicieron que muchas de las personas tuvieran acceso a los servicios básicos llegando a los mas recónditos sitios del país con precios asequibles. Hoy en día, es raro encontrar a un guatemalteco sin celular o sin línea fija en sus hogares o empresas ya sean estas pequeñas, medianas o grandes. Se estimaba que en el 2015, 1.7 millones de personas estaban sin energía eléctrica, lo que nos indica que solo 0.1% está sin cobertura, aún con esta deficiencia llega y alumbra los hogares de muchas familias guatemaltecas. Por lo que, se concluye que la decisión que tomó el presidente Arzú en aquellos años fue la más acertada para el país, porque nos trajo muchos cambios y nos hizo ser una industria pujante en todos los sentidos de la competitividad”.

Nota: Telgua se vendió por US$ 700.1 millones y EGGSA por US$ 520 millones, ambas fueron vendidas en 1998.

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