Home > Columnas > Las Extorsiones

Las Extorsiones

Guatemala Al Rescate

Sin lugar a dudas uno de los graves problemas que provoca la violencia criminal en nuestro país es que afecta la tranquilidad de los ciudadanos, así como su economía  ya que estos no pueden generar riqueza, ni ganar un salario digno porque serán víctimas de extorsión o de muerte y, en lo social, porque la ciudadanía se va desplazando a lugares más pacíficos huyendo de la violencia criminal, abandonando en muchos de los casos sus posesiones materiales que han hecho con gran sacrificio y trabajo a lo largo de muchos años.

Es una realidad que las extorsiones tienen hincada a la población, al servicio de buses urbanos y extraurbanos, a los taxis y moto taxis los que  son extorsionados y si no pagan los matan; se extorsiona a la tortillería, la pequeña tienda, el pequeño negocio, las oficinas profesionales y, en algunas zonas, a los propietarios de vivienda y si no pagan,  se les mata,  se extorsiona también  a las grandes empresas de agua, cerveza, sodas, chucherías, de productos varios y si no se paga se mata a sus trabajadores.

Las maras asesinan de la manera más cruel e infame a hombres y mujeres trabajadores que en muchos de los casos no logran conseguir el dinero para el pago de la extorsión, hechos criminales que a su vez se han convertido en mensajes de terror; de alguna manera, estos hechos criminales que se suceden constantemente en nuestro país, van dando la pauta para que la población se organice y haga  justicia por mano propia, como de hecho ya ha ocurrido en algunos casos, al no encontrar quien pueda solucionarle los problemas que los afectan.

La violencia criminal, en cualquier país, hace que su población se sienta desprotegida y esa realidad o sensación de amenaza la llevan a no dudar en apoyar la violencia justiciera, ya que se percibe como la mejor opción para restablecer el orden.

Los diversos estudios e investigaciones de los fenómenos de la violencia criminal sugieren que la justicia por mano propia tiende a empezar cuando un Estado es débil, cuando este  tiene instituciones de seguridad y justicia frágiles y una población desesperada por seguridad y justicia. De allí la importancia del fortalecimiento del Estado, de sus instituciones de seguridad y justicia y de que el gobierno sea capaz de mejorar la problemática que genera la violencia criminal, para que la población pueda desarrollarse plenamente y vivir en paz.