El poder de los latinos en EE.UU.

No podemos sorprendernos de que tengamos legisladores que alguna vez fueron indocumentados, como el representante de origen dominicano Adriano Espaillat. Él es un ejemplo de que cuando se trata de lograr el sueño americano con disciplina, trabajo y ahínco, los finales felices no solo son cosas de los cuentos de Disney. Es precisamente Ocasio-Cortez, quien al estilo de los cuentos de hadas ha desafiado —y hasta ahora hecho tambalear— a un adversario importante, el sistema.