Columnas

Nuestras contradicciones al momento de elegir

Poptun

El poema denominado “La elección” expone una cruda realidad que se repite cada cuatro años en nuestro país.  Este poema que se le atribuye a Guillermo Aguirre y Fierro (autor del Brindis del Bohemio) y aunque se cree que fue publicado en 1926, no deja de tener vigencia en nuestra época. Este refiere:

“El león falleció ¡Triste desgracia! Y fueron, por vivir en democracia a nombrar nuevo rey los animales. Aunque a algunos les parezca bobo, las ovejas votaron por el lobo; como son unos buenos corazones, por el gato votaron los ratones; y a pesar de su fama de ladinas, por la zorra votaron las gallinas. La paloma inocente, votó por la serpiente; las moscas nada hurañas, decidieron que reinaran las arañas; los peces que sucumben por la boca, entusiastas votaron por la foca. Por no poder encaminarse al trote, un pobre asno quejumbroso y triste, se arrastró a dejar su voto por el buitre.  El caballo y el perro no os asombre, como siempre votaron por el hombre. Y tú, ¿Qué inconsecuencias notas? Dime, ¿No haces tú lo mismo cuando votas?”

El poema refleja la contradicción e incoherencia que reina entre los electores al momento de elegir autoridades. Los electores sin mayor análisis de la realidad política-social acuden a votar por el más popular o por quien ofrece seguridad, mano dura, pena de muerte, teleféricos, trenes rápidos y brinda regalos, bonos, láminas, fertilizantes, almuerzos, sueldos y puntos.  No analizan los valores e intereses que cada candidato representa.

En Guatemala, la mayoría de personas viven en pobreza. Según la declaración  del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas, para los Derechos Humanos Zeid Ra’ad Al Hussein, efectuada en el año 2017, señaló que el 83 por ciento de la población de Guatemala se encuentran en pobreza absoluta o extrema.  Si ese dato es correcto eso significa que sólo una pequeña minoría posee el poder económico.

La lógica nos trasladaría a la conclusión que en los distintos procesos electorales, ese 83 por ciento de la población, particularmente concentrada en la población indígena y rural, votara por aquellos candidatos que los representara en sus intereses, y en sus planes de trabajo defendiera la igualdad de derechos, libertades y oportunidades de todas las personas, sin distinción alguna; promoviera una economía en beneficio general de la población, y se comprometiera a luchar contra la discriminación, la impunidad, la corrupción y las violaciones de derechos humanos.

Sin embargo, contra toda sensatez, la mayoría de personas de escasos recursos eligen a candidatos que van a perjudicarlos al momento de gobernar, porque sólo representan los intereses de las élites de la nación.

Muchas sólo repiten y defienden un conjunto de ideas que les han transmitido aunque sean incoherentes entre si, porque son de escasos recursos, y exista un claro contraste de su realidad con esos grupos que ostentan mucho poder económico.  Al momento de gobernar, definitivamente no existirá asistencia a los menos favorecidos, sino que se dedicarán a mantener el poder y riqueza de las élites.

Con esas contradicciones al momento de emitir el voto, pareciera que vivimos una cultura masoquista, donde a voluntad propia dejamos que nos causen dolor, consintiendo que las condiciones de injusticia, inequidad, pobreza y exclusión, se perpetúen en Guatemala.

Es momento de cambiar esa historia llena de incoherencias. Este 16 de junio no regalemos nuestro voto, no permitamos que roben los sueños ni el futuro de nuestros sucesores, acudamos a las urnas a emitir un voto consciente para que se realice un cambio profundo en la sociedad guatemalteca.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Lea más de la autora: https://elsiglo.com.gt/2019/06/11/voto-consciente-una-oportunidad-de-cambio/

Mireya Batún Betancourt

Abogada, Notaria y Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, postgrado en Criminología, especialista en ejecución penal con estudios en Doctorados de Ciencias Penales y Derecho Constitucional Internacional.

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