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Señor Presidente Electo

Tanmi Tnam

De aquí en adelante, es importante tener en mente a los pueblos que lo eligieron como el próximo Presidente de Guatemala. Será de asumir cuidado con el poder pues corrompe a cualquiera y muchas respuestas del Ejecutivo pueden dañar más al país y a sus habitantes.

Cuidado con los ladrones elegidos también con voto popular, entre los que se encuentran varios alcaldes y diputados. En este contexto, se conocen las prácticas negativas que hay que combatir con el apoyo de los pueblos. Será de organizar los esfuerzos locales, municipales y de amplias regiones del país para seguir de cerca la actuación de trabajadores y el uso del dinero público. Como todos conocen, personas analfabetas no forman parte de los funcionarios y autoridades de alto nivel, esto indica que quienes están en estos puestos, algunos están bien preparados para adueñarse de fondos públicos de la manera más descarada. Aquí la importancia de solicitar la permanencia de la CICIG. Los programas de contenido social para la población empobrecida, también son focos de corrupción, habrá que establecer mecanismos para llegar a los más necesitados.

Hay que revisar bien por qué se usa la violencia para atender los intereses de algunos, no hay que perseguir, encarcelar y matar al pueblo integrado por un alto porcentaje de empobrecidos y a los que viven en miseria solamente por atender el negocio de algunas personas o de extranjeros. Hay que devolverle a la economía una dosis de aprecio por la vida y por lo mismo es necesario revisar el modelo que se ha olvidado de la mayoría de personas y del ambiente. En este sentido, es importante darle significado y práctica de que el Presidente es el responsable de la unidad del país donde existen realidades distintas porque el Estado de Guatemala está integrado por varios pueblos con identidad propia y dispuestos a construir entre todos el mejor país.

Si la administración del Estado se entiende solamente como una oportunidad de ser funcionario de alto nivel y como medio para obtener riqueza, pues se seguirán haciendo pequeños parches y apoyarse bien de alguno que otro sector poderoso mientras pasen los cuatros años. Pero si el deseo es ser recordado como el mejor Presidente y buen estadista hay que considerar una o dos transformaciones al modelo de Estado que se tiene, por ejemplo, democratizar este Estado para tomar en cuenta a los pueblos originarios de Guatemala.

Hay que establecer respuestas concretas a las necesidades de los pueblos que tienen como prioridades los servicios gratuitos de educación, salud, justicia y suficiente seguridad en todas partes. Debe de haber cobertura total de los servicios de salud en las comunidades del área rural y sin menospreciar los medios y prácticas con que cuentan los pueblos originarios. La educación escolar tiene que cubrir caseríos, aldeas, barrios y parajes con educación de calidad y pertinencia lingüística y cultural en los niveles medio y superior.

El acceso a las oportunidades laborales en el sector público debe ser con procesos transparentes con base a la competencia técnica y profesional de las y los aspirantes, acción ésta que puede garantizar en parte el funcionamiento de las instituciones públicas. Cuando son los politiqueros los responsables de llevar gente a los puestos de trabajo disponibles, se sabe que es el foco de corrupción porque entonces diputados, alcaldes y secretarios de partidos políticos imponen a su gente.

Es conveniente que la conducción del Estado de Guatemala sea para alcanzar el bien común de los pueblos que mucho esperan cada vez que hay cambio de gobierno.

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