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En los espacios públicos ¿Dónde está la Policía?

Barataria

Recientemente causó revuelo en las redes sociales el aumento del precio de los parqueos del Centro Comercial Miraflores y el Centro Comercial Oakland Mall, todo lo que se puede leer en las opiniones de los internautas, “twitteros” y otros llega hasta llamados para no visitar los centros comerciales y hacer una especie de “boicot” para no asistir a dichos centros comerciales y entre las opiniones se hace comparación con otros centros comerciales más que cobran parqueo o no cobran nada.  Al margen de los precios de los parqueos en centros comerciales y otros aspectos que puedan redundar de ello, todo esto resulta una exposición de la grave crisis de seguridad ciudadana que vive el país con el transcurso de los años.

Para el guatemalteco promedio habitante de la Ciudad de Guatemala salir a caminar o dar un paseo se ha vuelto un imposible.  La mayoría de los citadinos llaman “dar un paseo” ir a un centro comercial porque casi no es posible salir caminando por las calles de la ciudad de Guatemala, con raras excepciones en casi cualquier parte por temor a ser víctima de la delincuencia.  Lo que quizá no podamos o no queramos entender es que ir a dar un paseo a un centro comercial, en realidad no es lo normal.  Nos hemos acostumbrado a visitar centros comerciales como un medio para poder “caminar libremente” utilizando nuestro celular, no cuidar de que algún ladrón nos apunte con una pistola o una navaja y nos pida celular y billetera y muestra de ello es ver cómo los centros comerciales se ven atestados de personas los fines de semana, muchos de los cuales en realidad solo van a “ver vitrinas” como otrora se hacía cuando las personas caminaban por el centro de la ciudad simplemente para ver ofertas o ver vitrinas.

En el entendido que en Guatemala debería de existir una garantía de que la Policía Nacional Civil debería de cumplir su labor combatiendo esa delincuencia callejera que no es perceptible en las encuestas simplemente porque la mayoría de víctimas de robos callejeros no los denuncia, pero que si es palpable con la cantidad de denuncias por robo agravado, hurto, robo de celulares presentadas en el Ministerio Público y que corresponde al rango de las diez denuncias más presentadas en ese ente investigador.  De tal manera que podemos afirmar con propiedad que estos hechos siguen latentes y por ello es que resulta casi imposible que muchos de los guatemaltecos podamos caminar libremente en las calles.

Existe una necesidad de que existan espacios libres y seguros, que haya presencia policial para prevenir los delitos y que se “recuperen” las calles para los guatemaltecos.  Sin embargo, mientras exista un cuerpo policial de reacción, que no tome acciones directas marcadas por un plan de prevención nunca podremos sentirnos y estar seguros y ello redunda en que la mayoría de guatemaltecos en los fines de semana tenga como “única opción” el visitar un centro comercial, porque en realidad no hay otros espacios en donde se sientan seguros.

¿Dónde está la Policía Nacional Civil? esta pregunta es muy fácil de responder: La Policía se encuentra en las comisarías mientras los delincuentes andan campantes por las calles; La policía se encuentra haciendo un retén en alguna calle solitaria de la ciudad, mientras los delincuentes mantienen a los ciudadanos honrados literalmente encerrados o en sus casas o en un centro comercial, porque las fuerzas de seguridad no cumplen con su función.  La presencia policial y la prevención son dos aspectos importantes de una ciudad segura, sin embargo mientras la población está a merced de la delincuencia, la Policía Nacional evita de manera sistemática hacer su función.  Los hechos hablan por sí solos, en la ciudad de Guatemala de día es muy raro ver presencia policial, claro que los ve un ciudadano común, cuando visita una institución del gobierno, porque allí hay una patrulla, pero no lo ve resguardando los espacios públicos que les pertenecen a los guatemaltecos; ya no digamos por las noches, una persona puede manejar por casi toda la ciudad incluso atravesarse la ciudad y no ver una sola patrulla de la Policía Nacional en labores.

Los ciudadanos no debemos equivocarnos pensando que visitar centros comerciales para distraernos es lo normal, es lo común y así es como debemos vivir. Debemos exigir que la Policía Nacional Civil cumpla con su función de devolver los espacios públicos a los ciudadanos honrados y de combatir la delincuencia de las calles, que aunque no la perciba, está allí y tiene de rodillas al ciudadano.

TEXTO PARA COLUMNISTA

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