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El capitalismo o el planeta

Sueños…

Mientras el huracán Dorian, sigue su paso destructivo por el Caribe, y amenaza las costas de los Estados Unidos, un grupo de científicos se preocupa por el futuro del capitalismo como fuente dde riqueza, bienestar y destrucción del medio ambiente.

Es indiscutible el progreso del sistema de producción especializada para vender en mercados mundiales. Por eso Mar Pichel, cronista de BBC News Mundo (https://www.bbc.com/mundo/noticias-49234278), señala que se tiene que levantar una gran alerta para gobiernos y comunidad científica, indicando que el sistema de producción capitalista se está agotando. Y en su meteórica caída genera un agotamiento de los recursos de la tierra, la destrucción del medio ambiente y provoca el cambio climático.

«El capitalismo tal como lo conocemos ha dependido de la energía barata, ese es el motor o el facilitador de este crecimiento que hemos visto en los últimos 100, 150 o 200 años, básicamente», explicó a BBC Mundo el economista Paavo Järvensivu, integrante de la finlandesa Unidad de Investigación BIOS y uno de los autores del más reciente informe de la ONU sobre el cambio climático.

«La era de la energía barata está llegando a su fin, y si no tenemos esa energía barata, entonces ya no podemos tener ese tipo de capitalismo». Al no contar con energía barata, e iniciar una nueva ronda de confrontaciones para controlar el mundo, las potencias capitalistas pueden generar una nueva confrontación militar, esta vez a escalas apocalípticas. El mercado como elemento eficiente y competitivo está llegando a su fin. Los Estados no están preparados para planificar una economía con 8 mil millones de habitantes y menor productividad.

El mundo en que vivimos es el mundo capitalista en sus diferentes versiones. Desde los países más avanzados con democracia y libertades, hasta los países ricos de liderazgos caudillistas, terminando con países de menor desarrollo, algunos, muy escasos con democracias consolidadas y la mayoría con economías de mercado y sistemas políticos semifeudales.

Estos elementos han generado un sistema internacional que presenta las siguientes características. Una lucha por el poder en forma intensa entre varios grupos de naciones, ideologías y grupos de interés muy heterogéneos. Por un lado, sobresale Estados Unidos como la superpotencia militar y económica, que está agotando sus sistema de valores democráticos y tiene la tendencia de imponer al mundo una visión de manejos de inteligencia militar basados en el desarrollo de un armamentismo muy complejo.

Luchan a la par con Estados Unidos, China y Rusia, una potencia comercial y militar emergente y una nación con una larga tradición de debilidades económicas pero con una fortaleza militar siempre puesta en juego con éxito. Sorpresivamente, los grupos religiosos han adquirido consciencia plena de su posibilidad de jugar un papel de partido político en la democracia, en virtud de la enorme influencia en la mente de la gente de seguir al creador y sus representantes en la tierra.

Mencionamos que los insondables Marx y Engels, tenían, aunque usted no lo crea, una visión positiva del capitalismo. En su célebre libro El manifiesto, decían: “…mediante la explotación del mercado mundial, la burguesía ha dado un carácter cosmopolita a la producción y al consumo de todos los países. Con gran sentimiento de los reaccionarios, ha quitado a la industria su base nacional. …En lugar del antiguo aislamiento y la amargura de las regiones y naciones, se establece un intercambio universal, una interdependencia universal de las naciones. Y eso se refiere tanto a la producción material, como a la intelectual. La producción intelectual de una nación se convierte en patrimonio común de todas. La estrechez y el exclusivismo nacionales resultan de día en día más imposibles; de las numerosas literaturas nacionales y locales se forma una literatura universal.”

¿Se podrá salvar el capitalismo?, ¿valdrá la pena?

Salvarlo es una necesidad en el momento actual. Por una sola razón, no existe alternativa. No se conoce que el ser humano tenga la capacidad metodológica para sustituir este sistema por otro. Los intentos llamados socialismos terminaron en completa bancarrota. Además no parece que el desarrollo natural de la sociedad nos presente atisbos de otra forma de producir, intercambiar bienes y consumir. ¿Podremos vivir sin combustibles fósiles? Se preguntan los analistas de la BBC. ¿Podremos construir un sistema de consumo mínimo de supervivencia para 8 mil millones de humanos?, se podrá cambiar la lógica de medir el crecimiento del PIB como elemento racional del bienestar, podremos sustituirlo.

De allí que al capitalismo, como a la cigarra podemos decirle:

“Tantas veces te mataron

Tantas resucitarás

Cuántas noches pasarás desesperando

Y a la hora del naufragio y a la de la oscuridad.

Alguien te rescatará

Para ir cantando”

TEXTO PARA COLUMNISTA

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