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Greta y Malala

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Catarsis

Me ha sorprendido como muchas personas comparan a Greta Thunberg con Malala Yousafzai, la única similitud que puedo encontrar es que ambas son jóvenes activistas y mujeres. No hay ninguna otra similitud. Mientras Greta nació en Suecia en una familia privilegiada, hija de un padre actor y una madre cantante de ópera. Nunca tuvo que pasar las vejaciones y el terror de la ocupación Talibán en Pakistán como le sucedió a Malala. Cuando Malala tenía unos once o doce años, comenzó a escribir un blog bajo seudónimo, en este detallaba lo que ella había vivido bajo la ocupación talibana.

Durante el régimen Talibán en Pakistán entre los años 2003 y 2009 fueron cerrados los centros de educación privados y fue prohibida la educación a las niñas. Por este motivo hay una frase muy célebre de Malala: «¿Cómo se atreven los talibanes a quitarme mi derecho básico a la educación?».

En el 2012 cuando Malala tenía 15 años fue víctima de un atentado por parte de un talibán que pretendía asesinarla a ella y a otras dos niñas. Malala estuvo a punto de perder la vida. Cuando se recuperó se convirtió en la activista de renombre internacional que conocemos hoy. Malala estuvo a punto de perder su vida por el derecho a la educación.

Por su parte en el 2018 a sus 15 años Greta inicia una protesta ante el parlamento sueco para exigir acciones más contundentes en contra del cambio climático y decidió tomarse un sabático de sus estudios para dedicarse al activismo ambientalista. Esto desencadenó una serie de huelgas alrededor del mundo conocidas como “Fridays for Future”, Viernes por el planeta, FFF por sus siglas en inglés. Las huelgas estudiantiles organizadas por Thunberg han sido sin precedentes, cada semana miles de estudiantes se suman a la huelga.

Y es precisamente en este tema que quiero ser enfática al hacer notar la diferencia entre Greta y Malala. Greta está exhortando a los jóvenes a que dejen de estudiar, es más como bien indica el escritor Jon Gabriel, está generando una histeria muy peligrosa entre nuestros jóvenes y niños. Los niños y jóvenes son muy susceptibles y si una joven de 16 años los aterroriza al hablar de un futuro apocalíptico es obvio que muchos de ellos pueden perder el interés en estudiar y aún más preocupante, en vivir. Ya han circulado videos de los “Viernes por el planeta” en el que los jóvenes se cuestionan, ¿por qué deben estudiar si el planeta se va acabar en unos pocos años?

Por su parte Malala nos da el ejemplo de una niña que estuvo a punto a dar su vida por el derecho a la educación. ¡Qué triste ver cómo unos jóvenes privilegiados desperdician la oportunidad que otros darían la vida por tener!  

Sólo con educación vamos a salvar el planeta, si es que necesita salvación. Para quienes ya pasamos de los cuarenta años estas paranoias ambientalistas no son nada nuevo, “hemos sobrevivido a predicciones apocalípticas de cómo la contaminación iba a crear un deshielo glaciar, luego la lluvia ácida y la capa de ozono, para continuar con el calentamiento global y ahora al cambio climático”. Al menos en esto si no pueden fallar: “el cambio en el clima es la única constante”

En la reciente Cumbre Sobre la Acción Climática de Naciones Unidas, varios expertos alertaron que «la subida del nivel del mar es irreparable y por este motivo muchas playas van a desaparecer y el nivel del mar podría subir más de un metro para el 2100 a causa del calentamiento».

¿Me pregunto entonces por qué el expresidente norteamericano Barack Obama está por comprar, si no es que ya compró, una residencia de playa de aproximadamente 15 millones de dólares americanos? Si la situación es tan delicada como alerta Greta, asumo que los Obama preferirían comprar una propiedad en los Alpes Suizos o quizás en Ulán Bator en Mongolia, para estar lo suficientemente lejos del océano y a suficiente altura, mas no es el caso.

Si queremos preservar nuestro planeta la única forma de hacerlo es con educación. Educación no solo para cuidarlo y apreciarlo, sino para que las futuras generaciones puedan hacer los descubrimientos que tanto necesitamos. Lejos de alejar a los jóvenes de las aulas debemos acercarlos.

¿Saben ustedes quienes son Eden Full Goh y Laura Deming? Difícilmente han escuchado hablar de ellas, puesto que ninguna de las dos es activista. Por el contrario, son jóvenes que están salvando nuestro planeta y mejorando nuestra calidad de vida. Eden con tan solo 19 años convirtió en realidad su proyecto de ciencias de secundaria. Un mecanismo que permite a los paneles solares rotar durante el día siguiendo la dirección del sol y aumentar su eficiencia en un 30%. Laura a los 14 años ingresó a MIT para estudiar organogénis y así encontrar la cura del envejecimiento. Un tema complicado y difícil, pero no cabe duda de que su trabajo en este campo logrará mejorar la calidad de vida de muchos al envejecer. Y así como ellas, hay miles de jóvenes que en vez de venir a atemorizar e incentivar a nuestros hijos a que dejen los estudios están trabajando por un futuro mejor.

Por último, quisiera compartirles fragmentos del hilo que escribió en su cuenta de Twitter el físico, meteorólogo y doctor en Paleoclima, Miguel Iglesias: «…El único punto en referencia al clima, que puedo asegurar al 100% es que, tras 12 años de formación, cada día que pasa me doy cuenta de lo lejos que estamos de poder entender cómo funciona el clima de nuestro planeta. Leo una publicación cualquiera y aparecen mas incógnitas por resolver. Solo se que nada se, como bien decía Sócrates hace ya muchos años. Pues bien, hoy, una niña adolescente, me dice a mi, como tengo que vivir, en base a una supuesta crisis climática. Tras 12 años de mi vida dedicada a esto, una niña de la cual siento verdadera lástima, porque es una muñeca de trapo al servicio del poder y la corrupción moral, desprecia el desarrollo social, cultural y humano de los últimos 50 años, en base a una crisis climática…A mi, personalmente, me da vergüenza ajena que haya adultos que se aprovechen de esta pobre niña. Y me apena el sufrimiento que está padeciendo actualmente en base a una ideología, porque no es ciencia, es una ideología, en la que se busca atemorizar a la población, para que se cumplan unas exigencias. Usar el miedo como instrumento es perverso, y ya lo decía Sófocles, «Para el que tiene miedo, todo son ruidos». Reduzcamos la huella del carbono, busquemos la reducción de la huella ecológica del ser humano en el planeta, seamos sostenibles. Pero no en base al miedo, en base a la ciencia, en base a los conocimientos de las personas que saben sobre la materia.»

TEXTO PARA COLUMNISTA

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