Jamás perdamos el entusiasmo

Aunque los trastornos por depresión y por ansiedad son problemas habituales de salud mental que afectan cada día más a multitud de individuos, no podemos perder ese congénito frenesí de hacernos más llevaderos los días. Tomémoslo como tarea colectiva. Puede que la desigualdad también sea el gran enemigo de la salud en el mundo, pero cuando la humanidad pone en acción el empeño por lo que es un deber conjunto de colaboración entre semejantes, nuestra vida mejora, y por ende, también la de aquellos que van a nuestro lado.