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Ya ha llegado Nintendo Switch Lite, pero… ¿resulta una buena opción?

Nintendo Switch Lite ya está aquí, y nosotros ya hemos tenido la oportunidad de pasar unas cuantas horas con una máquina exclusivamente enfocada en lo portátil. Pretende suponer una opción más dentro de la familia Switch, con un precio más asequible. Pero… ¿resulta una buena opción? Os contamos las sensaciones que nos ha aportado la nueva máquina de Nintendo.

Resultaba evidente que Nintendo iba a poner en práctica con Switch la misma estrategia que había empleado en anteriores portátiles como Game Boy, Nintendo DS o Nintendo 3DS: las revisiones. Es algo que siempre le ha funcionado a la compañía de Kioto para impulsar las ventas. ¿Cómo funciona la estrategia? Sencillo. Con el tiempo, el coste de las piezas disminuye, y esto es algo que se aprovecha para construir hardware más eficiente en términos de diseño, además de más atractivo para el público desde el punto de vista comercial.

En otras palabras, Nintendo Switch Lite nace con la intención no de sustituir a la versión original de Switch, sino de ampliar el mercado de potenciales compradores: supone otra opción más. Es una máquina más barata (unos 200 euros) y se diferencia por estar centrada en el juego portátil. No trae conexión HDMI para el televisor, no integra los Joy-Con y por tanto tampoco posee características como la vibración HD. Sin embargo, sí posee otras características centrales de la familia Switch, como la pantalla multitáctil o el sensor giroscópico.

Es una máquina que busca a un determinado tipo de usuario, probablemente más juvenil, aunque su alcance sigue siendo global, debido a que es compatible con prácticamente todos los juegos (estos son los juegos que no son compatibles con el modo portátil). Luego hay otros títulos que pueden verse afectados en mayor o menor medida, pero grandes exponentes como Zelda: Breath of the Wild o Super Mario Odyssey son completamente funcionales, y además hemos comprobado que otorgan una gran experiencia de juego en esta máquina. Y sobre eso va precisamente este reportaje, sobre nuestras sensaciones con Switch Lite tras haberla probado durante varias horas.

¿Cómo se siente Switch Lite en las manos?
Se nota que Nintendo Switch Lite está completamente enfocada al juego portátil. Mientras que la versión estándar de la consola ofrecía un tacto más liso, en este caso la sensación es mucho más rugosa, y personalmente he sentido mayor confort al utilizarla. Hay varias razones que apoyan esta sensación. Una muy importante es que resulta una consola más ligera y por tanto manejable; otra adicional es que es sus dimensiones son menores, con lo cual no provoca apenas fatiga al sujetarla. Me ha resultado sorprendentemente confortable. Pero sin duda la clave está en los controles. La cruceta que incorpora Lite es muy cómoda y su posición me ha resultado más ergonómica que en la versión estándar de la consola. Puede que la ausencia de HDMI sorprenda, pero la estrategia se comprende si atendemos a la naturaleza cien por cien portátil de esta edición.

¿Al nivel de su hermana mayor?
Indudablemente, la característica más llamativa en lo referente a experiencia de juego está en la incorporación de una cruceta digital clásica. La he estado probando con varios juegos, incluidos los clásicos de NES y SNES, y es ahí donde mejor se comporta. Para que os hagáis una idea, es decente pero no llega a la altura de la cruceta del Switch Pro Controller, porque le falta algo de tamaño y más feedback (la presión es bastante blanda). El resto de botones posee una distribución idéntica que en la versión original de la consola, con lo que la experiencia de juego es igual que en la Switch original. Tal vez lo que más cambian son los botones frontales (B-A-X-Y), que tienen una presión menos firme pero algo más silenciosa, seguramente pensada para no llamar demasiado la atención cuando estamos en espacios públicos.

¿Calidad de imagen?

Obviamente, la pantalla es más pequeña en Switch Lite, pero el mayor cambio lo he notado en la intensidad del brillo, ligeramente superior que en la consola original. Asimismo, aprecio -aunque sea sensiblemente- una mejor representación de los colores. La imagen es además un poco más nítida, al concentrar más píxeles en menos pulgadas (la concentración ahora es de 267 PPI, un 12% superior). Lo cierto es que se nota. Definitivamente se trata de una pantalla distinta, y la sensación final es que la calidad de imagen se ha incrementado levemente. No así los reflejos cuando estamos en espacios al aire libre, que aunque no es problemático, viene siendo muy similar a lo que ya ofrecía la Nintendo Switch original, sin mejoras a mencionar por mi parte.

¿Una versión menos premium?
Nada más sacar la consola de la caja, lo primero que sentí es que el tratamiento de esta máquina no es tan “premium” como en el caso de la Nintendo Switch original. Esto incluye a la caja y el propio embalaje, bastante más rudimentarios. La sensación se puede trasladar a la máquina, con materiales más baratos, pero que no por ello resultan menos acertados. Tal vez echo de menos un poco más de calidad en la cruceta digital, que baila un poco y no ofrece una precisión tan elevada como otras crucetas que ha fabricado Nintendo. Sin embargo, el conjunto no está nada mal, con un acabado que se podría considerar hasta de elegante. Buena culpa la tiene que se haya conservado el marco de cristal que rodea a la pantalla, lo cual proporciona un aspecto más serio. Por cierto, nosotros nos hemos hecho con la versión gris, y lo cierto es que pensaba que sería menos bonita, pero en vivo gana bastante.

¿Más portátil?
Nintendo Switch Lite es una portátil diseñada para tener una mayor autonomía. En nuestras pruebas, con Zelda: Link’s Awakening, duró aproximadamente 4 horas con el brillo casi al máximo, las conexiones inalámbricas activadas y los auriculares puestos. En el caso de juegos de SNES, fueron en torno a 6-7 horas. No está mal, supone una mejora con respecto a la versión original de Switch (no tanto con respecto a la revisión). También por la parte de la disipación de calor, que se concentra en la parte posterior de la máquina, transmitiendo calor a nuestra manos (nada exagerado) pero sin hacer nada de ruido: por el momento me ha parecido una máquina más silenciosa que la Nintendo Switch original. Así que pros y contras para una consola que en líneas generales resulta compacta, robusta y duradera. Veremos a la larga qué tal se comporta, pero creo que tiene un diseño más eficiente.

¿Es Nintendo Switch Lite una buena opción?
La respuesta es clara. Si quieres una consola exclusivamente portátil, no tenías Switch y te interesa su catálogo, probablemente Nintendo Switch Lite -debido principalmente a su menor precio- te resulte una opción muy válida. Incluso si la quieres como segunda consola en casa, puede resultar una buena compra. Eso ya depende de cada uno. Personalmente, veo la máquina muy pensada para llevarla en trayectos, de viaje, o simplemente para jugar cómodamente desde el sofá. También me parece ideal para los más pequeños y gente no tan habituada a jugar. En definitiva, puede ser interesante tanto para jugadores de toda la vida, como para los que lleguen nuevos al mundo Nintendo, y esa es la clave. Switch Lite es una máquina todoterreno en cuestión de target que por precio y características puede llegar a tener bastante éxito.

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