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Mi vida después del cáncer

Poptun

Siempre he profesado  una fe grande en Dios y he creído que el hace las cosas perfectas. Sin embargo, en el 2002 tuve un momento de quiebre en mi fe cuando recibí una noticia que me causó mucho desconcierto: “Usted tiene cáncer”. La primera vez que los médicos me revelaron el dato pensé que era una pesadilla y pronto iba a despertar de ese mal sueño.

Me negaba a aceptar el diagnóstico, así visité varios médicos en busca de una respuesta sobre la equivocación en la prescripción de mi estado de salud, pero eso no ocurrió, sí tenía cáncer. Luego que todos los médicos confirmaron el dictamen, inicié una etapa de reproche a Dios, a quien le preguntaba ¿por qué a mí?, ¿Qué estoy pagando para merecer lo que me sucede?, ¿Tan mala he sido en mi vida que me castigas con esta enfermedad?

Luego del período de negación y culpa, acepté el diagnóstico; me refugié nuevamente en Dios, en mi familia, y decidí luchar por mi vida, confiando en el equipo médico y sometiéndome al tratamiento para restituirse mi salud, porque el cáncer no debe ser interpretado como “muerte”, sino como sinónimo de lucha.

Después de un año de tratamiento, con la misericordia de Dios y la sabiduría de los médicos, superé la prueba. Ya han transcurrido 17 años y ahora soy una afortunada sobreviviente de cáncer, y aunque cada día temo una recurrencia, estimo que el cambio de hábitos y el control médico regular me permitirán seguir disfrutando de la vida por muchos años más.

Navegar por la experiencia del cáncer me concientizó a abandonar los malos hábitos de vida, a cuidar mi salud, mejorar mi alimentación, así mismo, transformó la actitud que tenía frente a la vida y el mundo; me convirtió en una actora y dejé de ser una espectadora, pero especialmente, esa experiencia me concedió una actitud de guerrera y no claudicar ante cualquier desafío, si no a pelear y luchar por mi vida, mis objetivos, mis metas.

Dios me ha recompensado ese momento de dolor y angustia, puesto que después del cáncer he tenido muchas satisfacciones a nivel personal, laboral y profesional. Con convicción puedo afirmar que poseo un estado de bienestar y armonía más alto que antes del cáncer. Me siento muy bendecida porque los planes de Dios no fueron castigarme, sino moldear mi espíritu, mi alma, mi carácter, mi actitud y mis hábitos, así como mis principios de salud.

En mi época de sobrevivencia de cáncer lamentablemente he visto como este les ha arrebatado la vida a muchas personas, entre ellos familiares y amigos, derivado que en sus casos el diagnóstico se efectuó tardíamente. Si el cáncer se detecta en etapas avanzadas la esperanza de vida se reduce y los resultados pueden ser fatales. Es por eso que la experiencia propia me ha impulsado a unirme a la labor de sensibilizar para que mi testimonio sea una voz importante para otras personas y alértalas sobre las consecuencias de este mal.

El cáncer es la reproducción acelerada de una serie de células malignas.  En su fase inicial no hay mayores síntomas ni dolor, por ello es necesario efectuar un examen médico general cada año para evaluar cualquier cambio. Si el cáncer se detecta tempranamente, existe un mejor pronóstico médico y el paciente puede curarse y superar satisfactoriamente la enfermedad.

El cáncer representa una amenaza a cada ser humano a causa que a diario estamos expuestos a sustancias cancerígenas. Las cifras aumentan de forma alarmante y se estima que una de cada tres personas desarrollará esta enfermedad en algún momento de su vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado días especiales para informar sobre los tipos de cáncer reconociendo la necesidad de sensibilizar a la población para que se unan a un estilo de vida saludable, a ser responsables, actuar y tomar control sobre su estado de salud.

El Día Mundial de lucha contra el cáncer de mama se conmemora el día de hoy 19 de octubre, con el objeto de crear conciencia, informar, sensibilizar y promover que más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos. El cáncer de mama arrebata la vida a miles de personas alrededor del mundo.  La OMS refiere que la detección precoz es la piedra angular de la lucha contra este flagelo y es la mejor forma de salvar vidas.   Por tanto, en este día es propicio reivindicar la importancia de efectuarse el autoexamen mensual de mamas y exámenes diagnósticos para que conservemos una actitud de lucha constante contra el cáncer de mama, interiorizando que prevenir es vivir.

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