Home > Columnas > A 75 años del 20 de octubre

A 75 años del 20 de octubre

Lugar Hermenéutico

Es necesaria la Reingeniería del Estado.

Muchas interpretaciones se han escrito respecto a la Revolución de Octubre de 1944, las posiciones son por demás encontradas, hay quienes la siguen viendo como una puerta a lo que fuere el comunismo de la guerra fría, mientras otros le ven como el punto de inflexión que demarco un redireccionamiento en la cosa pública del país.

Dependiendo del lado que queramos ver la luna, de esa manera se interpreta este momento, lo que no puede invisibilizarse es que fueron 10 años de modernización del Estado priorizando el bienestar de las mayorías, por algo se le recuerda a este tiempo como el de la primavera democrática, el resto de la historia es un cruel desenlace por todos conocido que recién noveliza el Premio Nobel Mario Vargas Llosa en su obra, “Tiempos recios”.

Más allá de analizar las causas y efectos de la referida revolución o hacer una critica de la novela del Sr. Vagas Llosa, en este espacio de opinión me pregunto, ¿por qué cada año necesitamos remembrar este movimiento cada vez más lejano, en lugar de plantearnos una justa que responda al momento histórico que el país está viviendo como parte de una comunidad mundial cada vez más globalizada?

Seguramente como me ha ocurrido al hacer este ejercicio, muchas cosas pasan por su mente, lejos de plantear la objetividad de dichos razonamientos es necesario ver para adelante y como valernos de la inercia de esa fecha emblemática como un referente para la construcción de lo que pudiera ser el 20 de octubre de 2044.

Con que indicadores, económicos, sociales, ambientales, estará Guatemala al momento de estar festejando un siglo de su revolución del 44.  No importa si para ese entonces estemos vivos o no, es necesario pensar que país, que sociedad que medio ambiente le estamos heredando a los hijos, a los sobrinos, a los nietos.  ¿Será mucho pedir?

Recordemos que el futuro se construye sobre la base del pasado y del presente, pero no podemos cada año celebrar sobre lo que fue y no volverá, es necesario que los diferentes sectores sociales y económicos del país, se planteen una reingeniería del Estado para el corto, mediano y largo plazo.

Ese largo plazo podría darnos ese horizonte temporal para el 2044 que nos permite plantear un Estado incluyente y que brinde oportunidades para que las personas nacidas en este territorio expandamos a plenitud nuestro potencial personal y social.

A lo que ahora llamamos Estado no es más que una fábrica multiplicadora de asimetrías en casi todos sus órdenes, basta tomar cualquier indicador social para confirmar dicho enunciado.  La Reingeniería del Estado guatemalteco es una prioridad para lo cual vamos bastante tarde, sin embargo, más vale tarde que nunca.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Lea más del autor: