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Que es la ética

Antropos

“No filosofamos para saber lo que es la virtud, sino para hacernos personas virtuosas”. Aristóteles: Ética a Nicómaco.

La civilización humana en cada momento histórico, vive sus crisis de credibilidad y de confianza ciudadana. Hoy día atravesamos uno de esos  que nos hace recordar y revalorar la ética y la moral. En ese sentido, conviene definir la ética “como la teoría del comportamiento moral de los seres humanos en sociedad”.

La ética es  de acuerdo a Esperanza Guizán,  “la disciplina que indaga la finalidad de la conducta humana, de las instituciones sociales, de la convivencia en general”. Es la búsqueda, de la salud del individuo y la salud social, potenciando la solidaridad y de los valores mínimos que serían deseables que fuesen compartidos a fin de lograr una sociedad más justa y más feliz. Se trata según esta autora de “una tarea ambiciosa y para la que se requiere del concurso de todas las ciencias, técnicas y artes”.

Una de las preocupaciones acerca de la condición humana, desde el ojo de la ética, es en el sentido que esta, según Guizán,  “no sólo ayuda a saber discernir, sino enseña a dudar razonablemente y a buscar salidas razonables…”. A manera de ejemplo nos ilustra con las siguientes preguntas: “¿Debe un médico practicar la eutanasia? ¿Colaborar en un aborto? ¿Enriquecerse a costa de la salud de sus enfermos? ¿Recetar vitaminas a niños desnutridos o luchar por una sociedad donde no exista la desnutrición?

El  filósofo español Rodolfo Mondolfo, afirma a su vez, que la ética por si misma poco puede hacer. Pero es la conciencia del mundo, del deber ser, la inquisidora del poder y la opresión, del desajuste y la soledad. A modo de brújula, señala la dirección, para que el gran barco del mundo no se pierda en la bruma de la incomprensión, la intolerancia, o el sufrimiento inútil. La llegada a buen puerto es una meta todavía lejana, pero ya es algo si alcanzamos a saber en dónde estamos y quienes pueden ayudarnos a conseguir nuestros propósitos.

Las preocupaciones del filósofo  se orientan en el sentido que la ética poco puede hacer, pero sin ella la condición del ser humano sería peor y el cuido de la “morada”, tal y como lo conceptuaron los griegos, nos conduciría a situaciones dramáticas y probablemente trágicas. De ahí que el teólogo y filósofo alemán Hans Kung, nos advierta desde su libro Proyecto de una ética mundial, lo siguiente: “En otras palabras, necesitamos una reflexión sobre el talante ético, sobre el comportamiento moral del hombre; necesitamos la ética, la doctrina filosófica o teológica sobre los valores y las normas que han de regir nuestros proyectos y acciones. La crisis debe ser una oportunidad, y el “reto” puede dar paso a la “respuesta”. Pero una respuesta desde lo negativo no bastaría, si no queremos que la ética degenere en una técnica de parcheo de deficiencias y debilidades. Deberemos, empeñarnos en hallar una respuesta positiva a la cuestión de una actitud ética mundial. Se impone entrar a fondo en la problemática de toda ética: en definitiva, ¿para qué una ética? ¿porque ser moral?”

Estas reflexiones nos ilustran para que en nuestra sociedad, revaloremos la ética como uno de los caminos que relance el valor de respeto, de solidaridad humana, de amor a la verdad,  derecho a la libertad y sobre todo, a la dignidad humana.

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